Camera Obscura // My Maudlin Career

No debí permitir que produjeras nuestro primer disco. No sabía que al hacerlo originaría una dependencia difícil de terminar. Desde ese momento, y por mucho tiempo, nuestra banda se limitó a ser considerada una modesta imitadora de la tuya: nos dejabas tus sobras y Camera Obscura era, básicamente, un grupo de covers o B-sides del material de Belle and Sebastian.

Nunca sería Isobel. Jamás tendríamos un romance digno de una novela epistolar francesa. Yo no podría ser una insufrible heroína de una película de Rohmer. Formar parte del glosario de musas fotografiadas para ilustrar las portadas de tus discos sería siempre una ilusión. Tu mirada, vanamente, prefería estar fijada en Islandia.

Hoy, me he burlado de todos. De la nouvelle vague, de la educación sentimental, de los benditos clichés de una banda chamber pop: me he mirado al espejo y he sonreído para que solo tú ilumines ese instante en sepia. Irónicamente, creo que sonamos más sesentas que nunca: en los arreglos orquestales, en las melodías y juegos vocales. Ahora, el sonido que mece las cuerdas es mío, aún no puedo decir lo mismo de mis palabras.

Camera Obscura “Careless Love”
Del álbum My Maudlin Career (2009)
[audio:http://boxstr.net/files/6325506_miwkc/camera%20obscura%20-%20careless%20love.mp3]

Micachu // Jewellery

Hoy en día, época en la que bien parece que casi toda nueva banda inglesa nace con el único fin de aparecer en la portada de la NME, resulta gratificante poder encontrar todavía propuestas como las que representa Micachu & The Shapes, sorprendente acto británico que nos demuestra que incoherencia no es mala palabra. Y es que escuchar el Jewellery es mantenerse en constante intriga por saber qué iremos a escuchar en cada track que sigue. Puede que cada uno de los trucos utilizados no sean novedad; lo presentado aquí puede traer reminiscencias a bandas como Sonic Youth, Animal Collective e incluso al tan apreciado Beck de mediados de los noventa, pero en conjunto, sumado al ludismo pop y el grime inglés propio del estilo de Micachu, se convierte en uno de esos discos que fácilmente puedes amar u odiar. Los pocos detractores de Micachu argumentan que la carencia de un hilo fijo que enlace toda la producción y la poca seriedad con que ésta parece desarrollarse son los principales puntos débiles de este debut. Lo curioso es que son precisamente esos puntos los que, para muchos, hacen de éste un álbum notable: romper el orden lógico también puede ser divertido.

Micachu “Golden Phone”
Del álbum Jewellery (2009)

Allo Darlin’ “Henry Rollins Don’t Dance”

Impasible ante “Dancing Queen” o el megamix de Grease, un despistado émulo de la rudeza punk deja tirando cintura a su chica, cuyo amor ciego no le impide verlo convertido algún día en Patrick Swayze o John Travolta.

Allo Darlin’ “Henry Rollins Don’t Dance”