Christina Rosenvinge “Canción Secreta”

Christina Rosenvinge también se adelanta a la Navidad y nos regala, encantadora nota de presentación mediante, este arrullo no incluido en su reciente álbum Tu Labio Superior:

Mis queridos amigos

Os mando esta canción que no está en el cd, que nunca he tocado para nadie, que no creo que oigáis en la radio (es un antisingle), en fin, esta canción secreta con la que llevo meses peleando, que se niega a existir, me hace el vacío y lo que es más, que me detesta por haberla escrito y ha llegado a amenazarme

Como yo le tengo mucho cariño a pesar de nuestras diferencias y me apena esta situación he decidido darle una vida secreta y os la regalo para que a su vez se la regaléis a vuestros amigos, y vuestros amigos a su vez hagan lo mismo y así llegue hasta cualquiera que la pueda apreciar. Por favor, ayudadme a alargar su pequeña vida azarosa en el secreto de vuestras casas (aunque ella no esté de acuerdo y no quiera saber nada del asunto)

No os cortéis y pasarla de mano en mano junto a esta carta. Quién sabe a dónde llegará!

Un beso muy, muy grande (y nada secreto en cambio) para todos, y mis mejores deseos para el año 2009

Mua

Christina R

Christina Rosenvinge “Canción Secreta”

 

NSM PSM “Clap Your Brains Off”

No serán zapatistas, pero Pato y Kay saben de revoluciones, y de alborotar multitudes. Estos diyeis y músicos mexicanos suelen animar las noches tapatías con su coctel de remixes, scratches y samples, pinchando por igual canciones ajenas y temas propios. Bautizados en un principio como Non Stop Music Play Some Music, el ingenio popular transformó sus siglas en No Somos Machos Pero Somos Muchos, nombre que han asumido como machos y cuyo uso también alternan con el de NSM PSM. Aún sin disco editado, el dúo tiene circulando por allí un mixtape virtual, así como el video promocional de “Clap Your Brains Off”, una prodigiosa celebración visual del vinilo en todo su giratorio esplendor. Prohibido marearse, mi raza.

NSM PSM “Clap Your Brains Off”

Monsieur Mono con Ariane Moffatt “Comme en Temps de Guerre”

El sambenito de los dúos. No se descubre la pólvora en la fulminante combinación de chico-chica juntos en el instante eterno de tres minutos de pop. Coartada sumamente acostumbrada en la chanson, esta vez el deleite viene de ese universo paralelo a Francia llamado Quebec. M. Mono es un chico folk, afanoso de los arpegios más clásicos del modelo Gainsbourg y a ellos traslada el eclecticismo sonoro de Ariane. Si es en francés, que viva el tiempo de los enamoramientos.

Monsieur Mono con Ariane Moffatt “Comme en Temps de Guerre”
Del álbum Petite Musique de Pluie (2008)
[audio:http://boxstr.com/files/4290080_konno/monsieur%20mono%20%26%20ariane%20moffat%20-%20comme%20en%20temps%20de%20guerre.mp3]
[ratings]

Como Un Fan: Beto Ortiz

Habitual kamikaze televisivo, aparentemente Beto Ortiz no tendría nada que decirnos acerca de las reglas jamás escritas del buen gusto en música. Tampoco creo que le interesaría cumplir con aquella aburrida e innecesaria asignatura. Y sinceramente, tampoco a nosotros publicarla, los fundamentalismos y dogmas sonoros se los dejamos a los tenores de la Sra. Mabela Martínez. En Como un Fan, flamante sección de la edición impresa de 69, e inaugurándola en su etapa bloguera, Beto comparte con nosotros sus gustos musicales, digamos que oficiando como una Diana García reciclada (sí, la de «Tú, yo y mis discos»), se acerca a su colección de álbumes y fetiches sonoros. ¿Conseguimos con ello revelar el otro lado de Beto? Esa labor le corresponde a eminencias como Jorge Bruce, no a nosotros. Buscamos las respuestas de Ortiz por una simple y sencilla razón: nos gusta como escribe. Así de sencillo y sin rodeos. Digamos que nuestro universo sonoro discurre en márgenes distantes: los musicales no son santos de nuestra devoción (uno de los pocos que nos encadila, Hedwig and the Angry Inch fue masacrado en su adaptación teatral por el insufrible Giovanni Ciccia) y no nos vamos a dormir escuchando el lloriqueo en clave emo de Evanescence, pero hay algo que nos une más que todo, algo que marca en fuego vivo quizá el inicio de una gran amistad: nuestro desprecio y odio absoluto a la canción más horrible que pudo haber grabado Andrés Calamaro.

¿Qué canción ha estado sonando en tu cabeza todo el día?
«Blame it on the rain, yeah, yeah!!!…», canción de los negros bamba Milli Vanilli que fueran desafiados por Luis Miguel quien sostiene exactamente lo contrario: «No culpes a la noche, no culpes a la lluvia…»

¿Cuál fue el primer CD que compraste o te compraron? ¿Cuánto te costó y qué año era?
El primer disco que me compraron era un vinilo. Un 45, para ser exactos. La canción, una orgía de sintetizadores llamada «Funkytown» del grupo Lipps Inc. Debe haber sido a finales de los 70.

¿Cuál es el disco que más has escuchado de tu colección?
No es uno, son diez que incluso llevo conmigo cuando viajo cual kit de primeros auxilios; Nat King Cole en español, Corazones de Los Prisioneros, The Lion King (la música de la obra de Broadway), Chet Baker, Tres Gimnopedias de Eric Satie, Sin Documentos de Los Rodríguez, el Réquiem de Mozart, la banda sonora de Bleu, Pink Martini (Sympathique) y Ciudad Naufragio de Pelo Madueño.

¿Qué disco te ha decepcionado abrumadoramente?
La insufrible y pelotuda pompa de los Episodios Sinfónicos de Cerati y toda la bazofia tonerita del infecto Grupo 5 en cualquiera de sus putrefactas presentaciones. Cuando los escucho sonar en algún departamento contiguo en mi edificio, llamo automáticamente al serenazgo.

¿Qué artista o grupo, que algunas vez odiaste prejuiciosamente, es ahora uno de tus imprescindibles?
Evanescence.

¿Qué canción de alguno de tus grupos favoritos te parece un auténtico mamarracho?
Esa en la que Calamaro canta: «Maradona no es una persona cualquiera…» Está bien que opines eso, zambo, pero, por el amor de Dios, no lo cantes, pues, no jodas…

¿Cuál es tu película favorita y si pudieras ponerle una sola canción como soundtrack, ¿cuál sería?
El Perfecto Asesino. Y le pondría: «Tranquila, baby, baby, baby…pronto saldrás de aquí…» de Pelo Madueño.

¿Qué hit de un one hit wonder te hubiera gustado componer?
«Tenderness» de General Public.

Si pudieras elegir una banda de cualquier época de la historia del rock y uno solo de sus temas para un concierto en tu cuarto, ¿a quiénes y qué tema eliges? ¿Por qué?
«Bohemian Rhapsody» de Queen. Porque es la mejor canción de la historia de la humanidad y del universo. Y eso incluye a Beethoven y a la música de las esferas.

¿Hay algo que extrañes de los cassettes?
Sí, rewindear o fast-forwardear con el botón de play apretado para escucharlo todo acelerado.

¿Hay algo que no te guste de los CDs?
Sí, las cajas. Se hacen mierda en los viajes. Y los precintos de seguridad. Me demoro tres cuartos de hora en abrirlos.

¿Tienes algún álbum en casette, CD y vinilo a la vez?
Sí. Tea for the Tillerman de Cat Stevens, la banda sonora de Jesus Christ Superstar, la de Grease, Thriller, Flashdance, Footloose, Lucha Reyes…

¿Has preparado alguna vez un mix tape? ¿Qué canción nunca faltaría en un recopilatorio tuyo?
No, nunca. Canto horrible. Supongo que incluiría «Gopher Mambo» de Yma Súmac.

¿Cuál es el mejor cover que has escuchado?
Creo que uno cabrísimo: «Lay All Your Love on Me» de Abba cantada por Erasure, aunque no estoy muy seguro de qué significa cover. ¿Es eso?

¿Qué disco considerado clásico te parece sobrevalorado?
Cualquier cosa de Hendrix, Joplin o Marley. Porque engordan. O sea, tanta marihuana me da tanta hambre que, o sea, me engorda.

¿Compras discos por qué te gustan las portadas? ¿Compras discos porque lees reseñas favorables en los medios?
No. Por las portadas se elige a los libros, no a los discos. Y no, jamás he leído la reseña de un disco. ¿Angel Páez filosofando sobre Wilindoro Cacique? No, thanks. Tengo a Marguerite Duras esperándome años en la repisa y me voy a poner a leer a Angel Páez. No hay forma.

¿Qué grupo es too much cuando estás sensible, pero igual lo escuchas?
¿Cómo que «cuando estoy sensible»? Sensible estoy siempre, por favor, me ofende la pregunta. And the winner is: Los Zañartu: «Toda, toda mi ternura, mi esperanza pura, te voy a entregar. Nada, nada de temores, yo de mil amores, te voy a adorar». ¿Hay idiotez más sublime?

¿Qué canción le dedicarías a la novi@ que te está dejando?
Esa de Bebe que dice: «Malo, malo, malo eres, no se daña a quien se quiere, no…» Qué tal maric@ éste.

¿Qué canción no debería dejar de programarse en una discoteca que se precie de serlo?
¿Cómo es una discoteca que se precie de ser una discoteca? ¿Una discoteca con autoestima? No sé, no entiendo. Pero en mi otra vida, cuando tenía discoteca, solía prohibir la ma-yo-ne-sa, la macarena, el perrito y el meneíto, ahí, ahí, ahí. Supongo que hoy vetaría la culebrítica. Una generación completa de peruanos es hoy testimonio vivo de que esos temitas legaron a la patria una masiva e irreparable hecatombe cerebral.

Dick Annegarn “Soleil du Soir”

¿Qué pasaría si la Tierra girara sobre su eje no en 24 horas, sino en un segundo? Esta es la idea que al parecer inspiró el clip que Michel Gondry realizó para el primer single del nuevo álbum del chansonnier holandés Dick Annegarn (quien participó en la banda sonora de la fallida The Science of Sleep). Un segundo en el que el día sucede a la noche en un abrir y cerrar de ojos, conformando así una serie interminable de flashes cósmicos que acompañan el transcurrir cotidiano de un ser humano. A primera vista, un ingenioso ejercicio de estilo, pero con la segunda intención de aludir a temas tan inquietantes como la percepción del tiempo, la fuerza (bruta) de la costumbre, o cómo se pasa la vida, tan callando, y así de rápido.

El video lleva además a un nuevo extremo la técnica del time lapse, que Gondry ya había explorado soberbiamente a través de un vertiginoso recorrido por Estados Unidos en auto.

Esta nueva travesura del director francés bien puede tomarse como un aperitivo para Tokyo! (su regreso a la pantalla grande luego de la genial Be Kind Rewind), una colección de cortos a lo Historias de Nueva York o París, Te Amo, y en la que a Gondry le toca contar la historia de una mujer que se convierte en… una silla. Ver para creer.

Dick Annegarn “Soleil du Soir”
Del álbum Soleil du Soir (2008)

Lily Allen “The Fear”

El regreso oficial de Lily Allen la muestra igual de sarcástica y vulnerable en una bonita canción de corte electrónico que expone el conflicto entre el impulso de consumir y el miedo de consumirse en el intento, y que de paso empieza a confirmar (ya “Fuck You Very Much” había sido una esperanzadora señal) que el inminente It’s Not Me, It’s You no será la brutal decepción que suele suponer un esperadísimo segundo disco.

Lily Allen “The Fear”

Detektivbyran “Om Du Möter Varg”

Acordeones a la francesa y electrónica a la space age. Como si Jean-Jacques Perrey (el mismo del tema musical de El Chavo del Ocho) y Yann Tiersen (el mismo del soundtrack de Amélie) tuvieran un hijo y se hicieran los suecos.

Detektivbyran “Om Du Möter Varg”
Del álbum Wermland (2008)

Beach House en Roma

Beach House. Roma. Circolo degli Artisti. 25.11.2008

Son casi las 10 de la noche y debo salir. El autobús llega y alentado por la falta de tráfico, viaja raudo y me deja en mi destino: lo que queda de un viejo acueducto romano. Paso por el costado de un arco de piedra en la via Casilina Vecchia y pocos pasos después me encuentro en la puerta del Circolo. El centro de reunión por excelencia del arty romano. La sala de conciertos-exposiciones-happenings (y pizzeria) más concurrida por esa gente de extraño pelaje y raros peinados nuevos. Y Roma es una ciudad arty, créanme. Uno piensa «si has visto uno, los has visto a todos» pero ello es transitar un camino equivocado. Ser arty en Roma tiene otra connotación. Se nota en la mirada lánguida (pero sorprendentemente chispeante), en la manera de vestir descuidada (pero notoriamente estilizada), en la actitud displicente (pero curiosamente desafiante). Muy lejos de lo que nos muestran las series de televisión americanas o de las versiones locales. Por eso, cuando vez salir a un espécimen auténtico del otro lado del océano, de esos que pueblan (o deben poblar) el Soho en NYC y salir en todos los números del Village Voice, tu reacción no puede ser otra que el desconcierto. El mismo que debe probar Jana Hunter, la amiga y telonera de los Beach House, al ver esta cantidad de rostros que la miran y que, evidentemente, no conocen su material. Casi una versión femenina de J. Mascis de Dinosaur Jr, su pinta es envidiable: pelo largo y descuidado, polo negro de manga corta, jean suelto, lentes gruesos. Poca empatía en el escenario. Hastío ante todo lo que parezca interacción con el público. La esencia pura del indie delante de ti: todo en ella grita «cuatro canales». Con sus canciones perezosas y rítmicas, el show es pequeño, minimalista, descarnado. Apoyada alternadamente por los integrantes de Beach House, desarrolla una performance que va de menos a más, un tanto desangelada pero que recoge los tímidos aplausos del público ante unos temas que suenan mejor cuando cuentan con los arreglos de rigor y unos silbidos que los rodean de un especial encanto.

La gente, sin embargo, está más preocupada por ver a Beach House. A sentir su particular sonido, sacro, trascendente, conventual, lleno de ese phatos crepuscular que es el santo y seña de la banda: culpa y expiación en clave analógica. Y es lo que la gente recibe. Y lo que reciben ellos de la gente. Devoción. Cromáticamente emparentados con las luces del local (su vestuario hace juego con las mismas), Victoria Legrand y Alex Scally salen al escenario y empiezan su show sin mediar palabra. «You Came to Me» es la elegida para empezar la velada. En la soledad del escenario, con el apoyo de tan solo un baterista, podemos ver el delicado equilibrio sobre el que se construyen las canciones de Beach House: lo espectacular de la voz de la Legrand, Nico rediviva, y ese órgano perpetuo que le otorga a la banda su sonido característico, hace que olvidemos que estas canciones descansan (y dependen) del entramado de programaciones y contrapuntos guitarreros que Scally sabe manejar con singular talento. Un trabajo silencioso que la puesta en vivo nos ayuda a tomar en debida cuenta. En medio de la seriedad de la melodía, la tenue luz del escenario hace que resalten los juegos de luces hechos de puntos azules y rojos, a veces violetas, a veces granates. Es una grata sensación. Cuando acaba la canción, los ruidosos aplausos del público parecen sorprender a la banda. Siguen el show con «D.A.R.L.I.N.G.». A mitad de camino entre Mazzy Star y los Beach Boys, la canción es perfecta para crear esa atmósfera de melancólico abandono que caracteriza los temas menos graves del grupo y el auditorio lo entiende así. La calidad lisérgica del tema («Hawai en ácidos» dice la gente de la revista y razón no les falta) hace que nos perdamos cada vez más en los pliegues de su sonido. Unas luces más marcadas y un ambiente mucho más difuminado hacen parecer que el concierto se desarrollase en una pequeña y oscura iglesia. De esas muchas (decenas y cientos) que hay acá en Roma. El ambiente ideal para una banda como Beach House. Las luces, unos momentos azules, otro instante rojas, tiñen con sus colores las siluetas de dos personas que se mueven en el escenario cadenciosa y torpemente, como si lo hiciesen en la superficie de algún lugar sin gravedad. Como si jugando al fútbol sobre la esponjosa corteza de la Luna se dieran interminables partidos con gente que viste la camiseta del San Lorenzo, la del Barcelona, la del Bologna. O al menos que lo parecen.

Continuar leyendo «Beach House en Roma»

Dance 69 Vol. 1: Levántate y Baila

Sabemos que 69 es una de las principales razones por las que te pasas todo el día sentado (que a veces te hagamos levitar no cuenta), así que hemos decidido ofrecerte el siguiente recopilatorio bailable que te hará recordar que eres un bípedo implume que sin embargo se mueve.

1. Los Amigos Invisibles “Cuchi-Cuchi”
Del álbum Arepa 3000 (2000)

2. Dirty Vegas “Days Go By”
Del álbum Dirty Vegas (2002)

3. Delorean “NYC Gaps”
Del álbum Delorean (2004)

4. The Do “Queen Dot Kong”
Del álbum A Mouthful (2008)

5. The Juan Maclean “Find A Way”
Del EP Find A Way (2008)

6. Luscious Jackson “Here”
Del álbum Natural Ingredients (1994)

7. Hercules and Love Affair “Hercules’ Theme”
Del álbum Hercules and Love Affair (2008)

8. Groove Armada “I See You Baby” (Fatboy Slim remix)
Del álbum The Best of Groove Armada (2004)

9. The Tings Tings “Keep Your Head”
Del álbum We Started Nothing (2008)

10. María Daniela y Su Sonido Lasser “Miedo”
Del álbum Maria Daniela y Su Sonido Lasser (2005)

11. Cut Copy “Out There in the Ice”
Del álbum In Ghost Colours (2008)

12. Hot Chocolate “So You Win Again”
Del álbum Every 1’s a Winner: The Very Best of Hot Chocolate

Seleccionado por Cocker (las 6 primeras) y Caleta (las 6 terceras).