Hacia Dos Veranos // Hacia Dos Veranos

Libertad. ¿Cómo es que el término se vuelve fértil detrás de un grupo de rock? Quizás sea Hacia Dos Veranos la perfecta situación musical (y temporal claro) en la que la misma libertad resurge como un noble y alucinado mérito.

Cuatro (larguísimos y libres cuatro) años después del disco De los Valles y Volcanes, el grupo reinventa su psicodélica exploración instrumental, refinando aún más sus arreglos y recrudeciendo a la vez en un sentido urbano ya inevitablemente porteño.

Supongamos remansos y aventuras en deliciosas porciones de tardes-noches confusas, supongamos el olvido como una dimensión y la memoria musical como la única herramienta capaz de sostener el tiempo. Allí, Hacia Dos Veranos, sin palabras, impone sus canciones con la delicadeza de una caída.

Del tierno sosiego de «Cuida tu Bufanda, Tatiana» (su «Careful with that axe Eugene») a «Música en la Ruta del Vino», continuos crescendos, cortes, punteos metódicos y emocionantes, quiebres y matices son poseídos por una velocidad intransigente que se mide en kilómetros por hora pero se siente solamente de a pasos.

Irresistible, «Draft Morning» de The Byrds, uno de los dos covers del disco (el otro es «Instrumental #1» de Brittle Stars), define en la voz de Alasdair MacLean de The Clientele, la porción más bella del sol, la que se lleva el viento. Quizás ahí, esté el corazón de las canciones de Hacia Dos Veranos, en lo que se mueve como el viento, con el libre ritmo del sin querer.

Hacia Dos Veranos “Música en la Ruta del Vino”
Del álbum Hacia Dos Veranos (2010, descarga gratuita)
[audio:http://boxstr.net/files/6715710_8c6nj/hacia%20dos%20veranos%20-%20musica%20en%20la%20ruta%20del%20vino.mp3]

Tame Impala // Innerspeaker

El avión acaba de llegar de Sidney. En LAX, Goldwasser y Van Wyngarden esperan a sus compañeros de ruta durante este verano. Parece que el tiempo se hubiera detenido en los sesenta, lo primero que recogen en la sección de equipajes es Remember Be Here Now y la colección de vinilos del trío de Perth: Love, el primer Floyd, las costas de California y la psicodelia británica girando a 45 RPM.

Viven el momento como una experiencia mística. Como una jam interminable, de esas que abundan en su primer disco. Un juego ágil y distendido, apelando a la dinámica imparable de bajo-guitarra-batería, esa que provoca que el espacio se desdoble y que el sol comience a difuminarse en el acto de manipular al máximo la pedalera. Cuando todo parece distenderse y los límites apenas son distinguibles, una voz en ácido tiende el ancla a tierra y guía a la canción para que esta no caiga en el limbo de la experimentación.

Ahora, desde el otro lado, cobra sentido la banda sonora de la adolescencia. Haber crecido deseando abandonar la isla, añorando otra época y lugar. Pero al mismo tiempo, sonando fresco y atemporal. Da lo mismo la década o el continente, la constante es una melodía. Andrew y Ben, que los miran desde la parte delantera de la van, creen que exageraron con la dosis.

Tame Impala “Alter Ego”
Del álbum Innerspeaker (2010)
[audio:http://boxstr.net/files/6522263_seusu/tame%20impala%20-%20alter%20ego.mp3]

Burnt Ones “Gonna Listen to T. Rex (All Night Long)”

No sabe usted cuántos recuerdos me trajo que hayamos escuchado anoche toda esa música. Épocas en que yo era un jovencito arrogante y rebelde que vivía con intensidad la euforia del glam, en que mi vida sólo giraba en torno al rock ‘n’ roll, y mis ídolos máximos eran David Bowie y Gary Glitter. Por otro lado, debo confesar que también me hizo acordar a su señora madre, y de paso a toda su generación. Pero no se puede vivir de recuerdos, y menos se puede dormir con ellos, por lo que le rogaría encarecidamente que para la próxima no ponga el volumen tan alto, escuche para usted solo y se meta a Marc Bolan por el culo.

Atentamente,

Su vecino

Burnt Ones “Gonna Listen to T. Rex (All Night Long)”
Del álbum Black Teeth & Golden Tongues (2010)

Avi Buffalo «One Last»

Una patineta y una guitarra acústica acercan el cuerpo al placer. A los 19 años, Avi Buffalo intenta abarcarlo todo: desvaríos psicodélicos y contundencia instrumental para observar la vida con un gesto de desenfado. Acidez que podría parecer impostada, pero que asoma irreverente en cada recodo de la canción. Frenesí adolescente apegado a los sonidos que desbordaron las costas californianas en el pasado y vuelven a ser el punto de escape para otra generación: ociosas sinfonías sobre el amor en los tiempos del calor.

Avi Buffalo “One Last”
Del álbum Avi Buffalo (2010)
[audio:http://boxstr.net/files/6486063_1j0aw/avi%20buffalo%20-%20one%20last.mp3]

MGMT «Flash Delirium»

Seguiremos viviendo nuestro verano del amor. Declarando hasta el hartazgo que este nuevo álbum no contiene singles. Sin esperar complacer a un público insaciable que ansia repitamos el equilibrio imposible del primer disco. Seremos hedonistas y retorcidos.

En este tiempo sin dioses ni banderas, apostaremos nuevamente por el pastiche descarado. Ácido en las venas y bizarrismo en la pantalla. Saldremos de gira escuchando solo a Syd Barrett y Pixies. Los conservadores querrán censurarnos. Acusarnos de excéntricos o impostados. La crítica musical republicana dirá que ante la ausencia de ideas nos solazamos en collages disfuncionales y que no pasamos de ser un hype. Luego celebrarán el próximo disco de U2 y la vanguardia-pop-hecha-canción de Animal Collective.

Terror, ciencia ficción y espíritu amateur. Un festival de imágenes para los ilustrados que han leído Naked Lunch y visto Brazil. Hemos tomado nuevos disfraces para reírnos en sus caras. Ya no somos los hippies irónicos que se burlaban de la mierda mística. Nos convertiremos en el gran puppet master de esta generación, en los narradores de su absurda fiesta. Haremos una gran panorámica de este carnaval globalizado. Después, vía wifi, transmitiremos extasiados nuestro desarraigo.

MGMT “Flash Delirium”
Del álbum Congratulations (2010)

VOICEsVOICEs «Origins»

Círculos de fuego iluminan todo L.A. No se está rodando una película de Lynch. Una nueva secta no proyecta su experiencia mística en las colinas. Jenean y Nico, acaso las primas perdidas de los MGMT, ven todo ese espectáculo aún animadas por el vino de miel. Si Slint liberó toda su paranoia y vértigo en las convulsionadas aguas de Spiderland, esta dupla descarga furia animal y tormentas psicodélicas hacia las llamas. Explosiones multicolores, rugidos primitivos, estallidos de pathos femenino que avivan la danza de los elementos. Las luces se van atenuando, se puede encontrar la armonía en medio del caos. Solo hay seguir sus voces.

VOICEsVOICEs “Origins”
Del álbum Origins (2010)

MGMT // Congratulations

Andrew y Ben dejaron su departamento en Brooklyn con las demos grabadas de su segundo disco. Habían decidido apagar las máquinas y fugar a Malibu. Solo querían perderse en el océano y olvidarse de los singles y las notas de prensa que explicaran el concepto de Congratulations. En las olas encontrarían las imágenes para completar esta nueva aventura.

En la espuma blanca se reflejaría Berlín. Verían a Ziggy pasear junto a otras entidades ansiosas por una nueva experiencia nocturna. Los sintetizadores y samplers cederían el protagonismo a una marea psicodélica más reposada. No abandonarían el glam, pero ahora las melodías escaparían de arreglos excesivos y lucirían su hermosa desnudez. Con risa burlona montan la siguiente ola y mantienen el cinismo de siempre para tomarse la foto que les corresponde como rock stars. Andrew solo atina a decir en la resaca del flash que ahora los cadáveres exquisitos se exhiben con elegancia en el blog de Kanye West.

No más singles. El viejo discurso del disco conceptual. El ácido como fiel aliado en la composición. El viaje místico, la reflexión sobre la fama y el sinsentido de la vida. La visión caleidoscópica que proyecta e intenta sintetizar cinco décadas de cultura pop. El rumor de una ola próxima a deshacerse en la orilla. California habrá cambiado a Costa Rica. Dave Fridmann se toma unas margaritas con Sonic Boom. Jennifer Herrema en estado catatónico, tumbada en la hamaca, ve toda la videografia de Lady Gaga. El gurú marcaría la trayectoria hacía el Círculo Polar Ártico. Esta vez Brian Eno acompaña a la dupla para su siguiente maniobra. Desde las estepas, Syd Barrett y Arthur Lee escuchan extasiados doce minutos convertidos en canción. Es el momento de entrar en rotación.

MGMT “Siberian Breaks”
Del álbum Congratulations (2010)

Charades // Revolución Solar

Hay cierto aire de familia en buena parte del pop español. No importa si ese aire se origina en la canción pop francesa o en la poética turbia de alguna que otra banda de garage norteamericana, llegado a tierras ibéricas, adquiere un tono, un perfil propio dibujado sobre la ingravidez de las voces femeninas, las inmersiones en mareas de electricidad, o la nostalgia agazapada tras los lentes de sol. Puede que la apreciación sea algo arbitraria pero no es del todo inútil y sirve para imaginar ese halo que avanza resueltamente entre solistas y grupos, enlazando el motor creativo de actos tan diversos como Vacaciones, Nosotrash o Christina Rosenvinge -la de antes, la de ahora, la de siempre-, hasta penetrar en la versatilidad galopante de Klaus & Kinski o el luminoso desaliento de Tulsa. Ese mismo aire de familia flota en el ambiente cuando uno escucha a Charades. No importa si su sonido tiene origen en la psicodelia sesentera o en alguno que otro recurso tomado de The Breeders, llegado a Murcia, adquiere una orientación particular y, al mismo tiempo, una suerte de leve reminiscencia a sus pares, un vórtice de sensaciones contrapuestas, o ese destello tambaleante entre lo confortable y lo abrasivo. Charades tiene la vieja habilidad de justificar un día cualquiera de verano con un puñado de canciones rutilantes. Una voz sin centro de gravedad, un manto eléctrico, una nostalgia furtiva en las retinas. El disco gira. El cosmos se altera. Una revolución en ciernes se asoma en medio del cielo.

Charades “Aguaceros”
Del álbum Revolución Solar (2010)
[audio:http://boxstr.net/files/6412886_zryyr/charades%20-%20aguaceros.mp3]

AU «Ida Walked Away»

big
Todo es intermitente. Se va construyendo. Un Dios ocioso mira el camino. Las estrellas oscilan sin sentido y las ciudades reflejan su brillo. Ha aparecido el rojo tímidamente en nuestra trayectoria y un poco más tarde el azul asume el protagonismo. El sonido retumba en los oídos y embriaga la creación. No hay ningún orden establecido y nos desplazamos como ondas. Un paso más y perderemos el control.

bang
Escuchamos el viejo relato alrededor de la ceniza. El templo está cerrado. Dios ya no nos observa desde el faro. El lenguaje da vida y en ocasiones el adjetivo mata. Encendemos el fuego para poder olvidar. Todos los colores invaden nuestro corazón y perturban nuestra visión. El sol se extingue lentamente a lo lejos.

AU “Ida Walked Away”
Del EP Versions (2009)

Moon Duo «Killing Time»

Debe haber algo irrefrenablemente placentero en imaginar el modo en que un día los seres humanos terminaremos por despedazarnos los unos a los otros. Y, desde luego, en cómo sería la vida después de ello (si es que aún hay vida, claro). De otro modo, no existirían tantas fantasías post apocalípticas trajinando el dilatado imaginario de la cultura pop. Pulsión de muerte, que le llaman. Demasiados libros y películas ya han abundado en el tema como para perder el tiempo en explicaciones que no son tales. Y como la historia está constantemente plagiando a la ficción, cualquiera que haya visto alguna cinta de la saga Planet of the Apes sabe lo que va a pasar: viajaremos por el espacio-tiempo, perderemos las coordenadas del centro más próximo y así, rodeados de osciloscopios, extraviados de nosotros mismos, llegaremos a un planeta que entonces tomaremos por desconocido. La naturaleza inhóspita del lugar, el aire enviciado, la superficie desértica y ese océano sombrío nos engañarán por un tiempo e intentaremos consolarnos evocando nuestro reino perdido. Pero luego, abrumados por los indicios, sabremos que no pisamos un planeta extraño, que siempre estuvimos en casa.

Etc, etc.

Mientras eso ocurre, se pueden hacer algunas cosas para que la revelación sea menos siniestra.

Escuchar a Moon Duo es una de ellas.

Moon Duo “Killing Time”
Del EP Killing Time (2009)