Lissy Trullie “Boy Boy”

La nueva poster girl de la escena arty neoyorquina (esta vez no es mala palabra) se llama Lissy Trullie. De look andrógino y piernas interminables, los pasos de la pelirroja la llevan por el lado más rockero del new wave (o el lado más pop de la no wave, como quieras). Un ejemplo es el irresistible primer single de su debut en corto, en el que parece tomarle la posta, y de qué forma, a heroínas como Chrissie Hynde y Debbie Harry, y cuyo video de promoción (donde Chloë Sevigny tiene un cameo como vendedora de camisetas, un guiño a la línea de ropa de la actriz para la cual Lissy ha posado como modelo) enfatiza esa onda ochentera con escenas que parecen sacadas de la película de culto Foxes. Sólo que lo primero que hace esta Jodie Foster al levantarse de la cama es ponerse tacos aguja.

Lissy Trullie “Boy Boy”
Del EP Self-Taught Learner(2009)

Cocktail Slippers “Anything You Want”

Con títulos como “Love Me Back”, “Anything You Want” y “Fool for You” (sin mencionar el cover de Connie Francis «Don’t Ever Leave Me»), digamos que el nuevo disco de las escandinavas Cocktail Slippers (una mixtura de girl group, garage y hard rock) hace retroceder el feminismo unos cincuenta años. Pero, vamos, cuando se trata de sentimientos no hay época que valga, y por amor hasta en Noruega se ruega.

Cocktail Slippers “Anything You Want”
Del álbum Saint Valentine’s Day Massacre (2009)

Phoenix “1901”

El nuevo single de Phoenix no sólo parece una canción optimista (esos diáfanos punteos de guitarra, esos “hey hey hey” que suenan como una arenga), sino que en efecto lo es, pues alude a la Exposición Universal de 1900 en París y a las inmensas posibilidades que parecían abrirse en ese entonces para la cultura y el arte. Una actitud acaso compartida por nuestros propios tiempos, a pesar de crisis financieras y respiratorias.

Phoenix “1901”
Del álbum Wolfgang Amadeus Phoenix (2009)

¿El último adiós?

Insaciables, no te dejamos descansar. Porque todo terminó para ti el 29 de mayo de 1997. Echémosle la culpa al río, a la noche, a una mujer, no volverías a conmovernos con tus canciones. Un disco, solo un disco basto para marcar tu voz en nuestra memoria. Sé que ahora existe un catálogo con tu nombre: álbumes dobles, rarezas, dvd’s; todo un legado para el regocijo de Columbia y de tu madre. Remasterizaciones, outtakes, grabaciones artesanales y demás excentricidades para satisfacer al fetichista, al melómano que extraña tu registro poderoso, a aquel que espera respuestas, catarsis en formato de una canción. En 1994 nos entregaste una pequeña joya nocturna y misteriosa: 10 temas que encerraban todo un vendaval de emociones, un reactivo para exaltar el espíritu adolescente, un disco que en plena explosión grunge se desmarcaba de los clones del sonido Seattle y dejaba en claro que el rock no estaba muerto, que una guitarra y una voz aun podían estremecer el mundo. Todo eso representaba Grace: vida, energía, luz, una plegaria, un amplificador llevado al límite de la distorsión, una voz que parecía no tenerlos. Y luego el Mississippi…

Jeff Buckley “Grace (BBC Late Show)”
Del álbum Grace Around the World(2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/2/6/2309452/jeff%20buckley%20-%20grace.mp3]
[ratings]

The Phenomenal Handclap Band

El tiempo de las utopías ha terminado. Solo quedan oasis, pequeños refugios. Un disco es ahora, más que nunca, un monstruo de mil cabezas. Se ha convertido en un dogma de fe para muchos entregarse al eclecticismo. Todos los estilos en un solo álbum, y la búsqueda de la melodía o la idea de canción parecen postergados, sino abandonados.

Piensa en el curador como un Dj. Su centro de operaciones es New York. La discoteca como una galería de Soho, una que mezcla detalles del Studio 54 y CBGB. Un proyecto musical que girara en torno al soul, la música brasileña, lo progresivo y psicodélico, el folk y todos los tags que te puedas imaginar. Si entre tus cómplices tienes a Bart Davenport, Jon Spencer, Lady Tigra y TV on the Radio quiere decir que tu concepto/scratch es atractivo. El vinilo proyecta flower power (hay humo por todas partes), y pareciera que los días de Woodstock y Monterrey hubieran regresado. En otros momentos, los más luminosos, imagina a Deborah Harry junto a Laetitia Sadier desencadenar el funky electro en estado puro: contundencia rítmica y resplandor glamoroso que marcan la ruta hacia la pista de baile. Luego deja que los sonidos sigan su curso, no intentes ordenar las piezas. Aquí no hay arriba o abajo, todo fluye y se organiza libremente. No hay singles evidentes, tampoco gurús, solo música.

The Phenomenal Handclap Band “You’ll Disappear”
Del álbum The Phenomenal Handclap Band(2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/2/16/2324471/the%20phenomenal%20handclap%20band%20-%20youll%20disappear.mp3]

Futomomo Satisfaction “Goro Goro Nyang”

Espero no equivocarme o exagerar al afirmar que Futomomo Satisfaction es hoy por hoy el mejor grupo de trombonistas japonesas en bikini de todo el mundo. Como salidas del sueño húmedo de un otaku melómano, estas nenas causaron revuelo hace algunas semanas en el festival SXSW no sólo con sus breves atuendos y sus incongruentes instrumentos, sino también con un repertorio que incluye desde covers de jazz y punk hasta temas propios en los que se pasean de un género a otro con el mismo desparpajo con que exhiben sus piernas (futomomo significa muslo). En “Goro Goro Nyang”, por ejemplo, los sorpresivos cambios de ritmo van revelando cadencias easy listening, una voz femenina a lo Cibo Matto, guitarras hard rock, coros hardcore y hasta un contrapunto vocal masculino que más parece sacado de un karaoke (me huele que alguien tiene el Fabulosos Calavera en su mesa de noche). No es difícil imaginarlas tocando en un improbable Kill Bill 3 o en un remake bizarro de Faster, Pussycat! Kill! Kill! No me digas que no te avisé, Quentin.

Futomomo Satisfaction “Goro Goro Nyang”

Phoenix “Lisztomania”

Si Gainsbourg y harem por un lado con la chanson, y Daft Punk y Air por el otro con la electrónica lograron que el pop francés fuera sinónimo de chic, el rock de ese país en cambio nunca pasó de ser considerado una curiosidad kitsch. Johnny Halliday, el Elvis galo, a duras penas fue ídolo más allá del Sena, mientras que la repercusión internacional de Indochina en realidad sólo alcanzó, inexplicablemente, a Latinoamérica. Sin embargo, parece que cuatro chicos de Versalles pronto cambiarán esa percepción. Con un sonido que remite a los Strokes, sólo que más dance, más funk y, vamos, más fresco, Phoenix logró cierta notoriedad hace algún tiempo con su sensacional It’s Never Been Like That. Este año promete ser el de su consagración, merced al lanzamiento oficial en los próximos días de su nuevo disco, y sobre todo a la difusión incesante en blogs musicales de sus canciones, entre ellas “Lisztomania”, su primer single, un homenaje al célebre compositor y pianista Franz Liszt, pero también una referencia a la película del mismo título (que tuviera como protagonista a Roger Daltrey de The Who). ¿Serán famosos Phoenix los quince minutos reglamentarios? ¿O el rock francés por fin dará la hora?

Phoenix “Lisztomania”
Del álbum Wolfgang Amadeus Phoenix (2009)

A Papá Noel con cariño

Hola Guigsy:

En una nueva muestra de la frescura que me caracteriza (algunos le dicen conchudez) te propongo escribir una crónica del concierto de Oasis en Lima. Yo no me atrevería a hacerla, porque siendo sinceros, yo dejé de creer en Noel para el tercer disco: fue retirado del lugar que ocupaba en mi altar british junto a Damon y Jarvis. Recién me recuperaron con la psicodelia de Dig Out Your Soul (aunque calentando motores para el concierto del jueves me di cuenta que para Don’t Believe the Truth el maestro ya había regresado por sus fueros) y por eso pagué el capricho de la reventa. Seguro que tú también disfrutaste la tocada de los Gallagher. A mí me pareció de puta madre: Noel es el puto amo. Dio gusto ver a la generación que vivió su adolescencia con el Definitely Maybe o (What’s the Story) Morning Glory (snif, o sea la mía) gozar con este súper grupo en casa. Porque uno escuchaba a Oasis o Nirvana cuando tenía 14 o 15 años (dichosos los monjes que lactaron Autechre o Stockhausen desde la cuna), uno se vacilaba, chupaba y vivía con esa banda sonora de fondo. Como te habrás dado cuenta,  el concierto de los ingleses fue mucho más que un ejercicio de nostalgia para mí. Quedé sin voz. Cuando la distorsión de «I am the Walrus» aún no se disipaba no lo podía creer: había cantado (disculpa que lo considere el hito de la noche, pero es una cuestión personal) y saltado «Supersonic» en el Nacional. Vuelvo a creer en Oasis…

Bambino Pons

Hola Bambino:

Yo también quedé afonicazo durante varios días tras tremendo concierto. Todo estuvo de la putísima madre: el sonido, la forma en que tocaron, el repertorio (salvo la omisión ya anunciada de la canción que todos queríamos cantar) y hasta las frases inentendibles de Noel, en su inglés tan peculiar y lumpenesco. Cuando sonaban tan contundentes y psicodélicos (los temas de los últimos cuatro discos sonaron mejor ensamblados que los clásicos de siempre, me pareció) me di cuenta por vez primera de la gran diferencia entre los que han inventado toda historia y los wannabes de nuestros países. ¡Oasis rockeaba! y en una vena muy distinta a la de, por ejemplo, los New York Dolls, que también dieron una clase de lo que es este género tan vilipendiado. Lo de los Gallagher y compañía era la quintaesencia del rock británico, acuñado como tal por Beatles, Kinks y Stones, entre otras madres del cordero: una suma de influencias de lo más diversas que fluyen con naturalidad. En el caso de Oasis, eran de la putísima madre los climas que con las guitarras les daban a esas canciones tan perfectas. Una lección para todos… Y ni hablar de las visuales. ¡Lo de Soda Stereo quedó como un pan chapla envuelto para encomienda! Las imágenes surrealistas, precisas. ¡Fue la cagadita! Hemos sido afortunados de poder verlos y ojalá que alguna vez regresen…

Guigsy

Nico Vega “Gravity”

Marca la respuesta correcta (vale copiarse de otros blogs de música):

a) Es un trío norteamericano conformado por un guitarrista, un baterista y una vocalista hiperkinética. Son los nuevos Yeah Yeah Yeahs.

b) No tienen bajista. Son los nuevos White Stripes.

c) La voz de su cantante es ronca y furibunda. Es la nueva Janis Joplin.

d) Tres de las canciones de su álbum epónimo han sido producidas por Linda Perry. De hecho, en cierto momento de “Gravity” uno puede imaginarse a la Perry frente al micrófono. Son los nuevos 4 Non Blondes.

e) Aja Volkman tiene unas piernas de ensueño y le encanta mostrarlas. Es la nueva Javiera Mena.

f) Su single más reciente se llama “Gravity” (gravedad). Son los nuevos Isaac Newton.

Nico Vega “Gravity”
Del álbum Nico Vega (2009)