Plastiscines “Barcelona”

Más cosmopolitas que Cosmopolitan, las Plastiscines dejaron París para viajar a Los Angeles y grabar “Barcelona”. Y atrás parece haber quedado también el punk pop de su probablemente apresurado primer álbum. Con un sonido que oscila entre el rock y el dance, el ahora cuarteto de regias luce más afiatado, aumentando las expectativas con respecto a su próximo larga duración (titulado About Love), el cual será lanzado en junio de este año por la flamante división discográfica de la revista de moda y música indie Nylon. ¡Ya era hora de que los gringos conocieran a estas chicas que están más buenas que el pan francés!

Plastiscines “Barcelona”
Del EP Barcelona (2009)

De la chicha su gringo

Chicha Libre le abre a la cumbia peruana la puerta de la mezcla cosmopolita

Por Fidel M. Gutiérrez

Cuatro gringos y dos franceses haciendo cumbia peruana en un bar de Brooklyn. La escena se repite cada lunes en Barbès, un pequeño local especializado en lo que el etnocentrismo anglosajón suele llamar “world music”. El barullo y el bailongo perpetrados allí desde hace ya un año han tenido eco incluso en la gran prensa (The New York Times les dedicó no muy poco espacio) y animaron a Chicha Libre –así se llama el grupo- a editar ¡Sonido Amazónico!, su primer álbum, en el que conviven la influencia de aquellas bandas de la selva que en los años 70 le dieron una dimensión más intensa y hasta psicodélica al baile tropical en nuestro país, con elementos propios del rock y la chanson francesa.

Pero Barbès también es un sello discográfico, que lanzó con explosivo éxito de crítica en 2007 el recopilatorio The Roots of Chicha: Psychedelic Cumbias from Peru, que hizo que la atención del mundo occidental se enfoque hacia la cumbia amazónica originada hace cuatro décadas (acaba de hacer lo propio con Juaneco y su Combo en Masters of Chicha, Vol. 1).

El cuidado puesto en la selección del repertorio de ambos discos y las respuestas que nos da en la siguiente entrevista despejan cualquier sombra de oportunismo de parte del parisino Olivier Conan, propietario del bar y el sello, y vocalista de Chicha Libre; un raro ejemplo de músico melómano y conocedor profundo de la música peruana y latinoamericana.

Sabemos que en tu primera visita al Perú conociste la cumbia amazónica y quedaste prendado de ella, a tal punto que al regresar a New York editaste The Roots of Chicha. Antes de venir acá, ¿conocías algo de la música peruana?
Fui allá con mi novia porque quería conocer el país, pero también porque estaba interesado en la música. Varios años atrás un amigo mío me trajo desde Lima una cinta de Oscar Avilés y Zambo Cavero y me quedé enganchado. Estuve escuchando música criolla desde entonces y esperaba oír algo de ella en vivo o aprender un poco más sobre ella. Para mí, estar en Barranco, escuchar a músicos callejeros cantar “Cada domingo a las doce después de la misa” era el paraíso absoluto.

¿Conoces la cumbia colombiana? ¿Qué diferencia encuentras entre ella y la peruana?
Como la mayoría de gente que vive fuera del Perú tuve familiaridad con la cumbia colombiana antes de saber de la peruana. Discos Fuentes editó recopilaciones maravillosas y soy fan de bandas de cumbia clásica como la de Lisandro Meza, de Los Corraleros de Majagual y de Alejo Durán, así como de lo que hacía Lucho Bermudez con grandes bandas. Y la cumbia peruana suena completamente diferente en mis oídos. No sé cómo expresarlo con palabras, pero no tiene el mismo groove, no es tan polirrítmica. Mucha cumbia colombiana se alimenta de la tensión entre 3 y 4. Más aún, los acordeones y el bombardino tienden a enfatizar más el ritmo y la síncopa. La cumbia peruana es un poco más directa; menos africana, me parece. El énfasis está en la guitarra eléctrica, que la hace más melódica. De hecho, creo que Perú debe tener los mejores guitarristas del mundo.

Tus compañeros en el grupo ¿conocían la cumbia peruana antes de que les hablaras de ella?
Al regresar de Perú me traje un montón de discos pero ninguno de mis compañeros músicos estaba familiarizado con esa música. Sin embargo conectaron con ella muy rápidamente y casi de inmediato empezaron a divertirse con ella.
Continuar leyendo «De la chicha su gringo»

Top 10 de cumbia peruana + rock

Odas a los efectos psicotrópicos producidos por ciertos vegetales, el líder de Leusemia infiltrando su épica poesía en un clásico tropical (y mandando saludos a media escena subterránea), Los Ecos versionando a The Beatles, y un grupo de muchachos arequipeños buscándole un lado “positivo” a la visita de cierto ex presidente a su tierra: sí, es una lista pequeña, incompleta y caprichosa, pero nada aburrida.

1. Juaneco y su Combo “Vacilando con Ayahuasca”
2. Los Mojarras “Sarita Colonia”
3. Daniel F “Karamelo de Limón”
4. Los Blacanguay “La Negrita”
5. Los Destellos “Ons’ta la Yerbita”
6. Los Chapillacs “El Mitin del Chino”
7. Los Ecos “Aquí en la Fiesta”
8. La Mente “Radio Funeral”
9. Barrio Calavera “Ska Multiracial”
10. La Sarita “Guachimán”

 

5 grandes momentos del tropirock peruano

1. En 1981, “Chapulín El Dulce”, Jaime Moreyra y los demás miembros de Los Shapis son dibujados como irredentos rockers, con casaca de cuero, jeans rotos y zapatillas blancas en la portada de su primer LP (Los Auténticos Shapis), inspirada casi totalmente en la del Road to Ruin de The Ramones.

2. En el estudio Nazca, Daniel F oficia de productor de los tres primeros LP de Los Jharis, grupo de chicha guitarrera que, al igual que Los Sanders y Pascualillo Coronado, provenía de Ñaña y formaba parte junto a ellos del “Sonido de la Carretera Central”.

3. Los Mojarras, la banda más importante que haya surgido del distrito de El Agustino, editan a mediados de 1992 Sarita Colonia. El álbum, grabado por el ex Narcosis Wicho García en el estudio de Miki González, trae de nuevo y con más fuerza y cohesión que nunca a la música popular peruana la fusión entre el rock y la cumbia.

4. Bareto hace su primer “Homenaje a Juaneco y su Combo” el 30 de noviembre de 2007, en un Sargento Pimienta repleto. Este vibrante concierto –en el que debutaron sus ferrandescas camisas y un par de serpenteantes bailarinas– fue el primer paso para dejar de ser aquella banda instrumental puntillosa pródiga en incursiones algo aletargantes en terrenos del ska y el reggae, para convertirse en la megaexitosa orquesta que es ahora.

5. En el festival La Barrankumbia, el 19 de marzo de 2008, por primera vez una banda clásica como Los Mirlos comparte escenario con grupos de rock actuales, como Barrio Calavera y Los Protones. El escenario también resulta inusual para el legendario combo de Pucallpa: el bar La Noche de Barranco.

¿Es la cumbia peruana el nuevo rock nacional?

Placeres y peligros del affaire entre el rock y la cumbia peruana

Parece haber vida inteligente más allá de Bareto y de las nuevas versiones de “Ya Se Ha Muerto Mi Abuelo”, pero todo indica que corre peligro.

Por Fidel Gutiérrez M.

“¡Oh, no, otro artículo sobre rock y cumbia peruana!”… Seguro que lo acabas de pensar, o tal vez tu hastío te ha llevado a decirlo en voz alta y ha hecho que los que están a tu lado te miren como a un loco. Lamentablemente tienes razón, pero era inevitable. A toda agresión debe seguir una reacción, así sea por escrito, y más aún cuando este maridaje entre el “rock alternativo” (¿todavía significa algo esta etiqueta?) y los ritmos tropicales del pasado empieza a despedir un hedor oportunista y a caer en lo redundante y conformista; todo lo contrario al espíritu que en un primer momento animó a los músicos protagonistas de esta historia, de uno y otro bando.

La revaloración de la cumbia peruana (en un inicio, la amazónica) y su asimilación por parte de sectores no complacientes del rock local prometían precisamente cambiar un estado de cosas monótono y previsible. Basta recordar qué era lo que predominaba en nuestra escena hace un lustro y aparecerán, cual pesadillas, los últimos estertores de bandas nu-metaloides y un enjambre de grupos chikipunk clonados entre sí.

En ese contexto, resultaba sorprendente que gente de background ecléctico e irreprochable, como la de La Mente, empezara a proclamar abiertamente las bondades y la influencia de la cumbia clásica amazónica y a mezclarla con el reggae y sus distintas vertientes. Lo mismo podría decirse de Bareto, quienes fueron los primeros en abiertamente rendir homenaje a referentes concretos; específicamente a los pucallpinos Juaneco y Su Combo, en un memorable concierto en Barranco hace dos años. Desde entonces, su camino hacia la notoriedad ha transcurrido sin problemas y con un imprevisto desvío hacia la inconsecuencia, quizás producto de aquella pérdida de la perspectiva inherente a los ajetreos propios del estrellato.

En este punto sería fácil cargar las tintas y someter a un justificable fuego cruzado de reproches y diatribas a la banda que encabeza Joaquín Mariátegui, por determinados deslices (si hablamos de homenajear a la cumbia peruana, ¿qué diablos hacen “Caballo Viejo” y “Llorando Se Fue» en su muy vendido Cumbia y en sus presentaciones? ¿qué fue de su repertorio propio?). Dado el reconocimiento masivo que ahora tiene el grupo y al papel de iniciadores de esta corriente que le ha endilgado la gran prensa, cualquier incongruencia en la que incurra contribuirá a que toda esta onda de fusión urbana y redescubrimiento de nuestra música popular empiece a parecer una simple francachela. Pero, ¿qué hay de quienes, desde las sombras, arruinan la esencia de una buena idea (hacer confraternizar por vez primera a bandas de punk rock con los grandes nombres de la cumbia peruana en el denominado Festival Bizarro, de octubre de 2008) colando a La Tigresa del Oriente? ¿Qué diferencia este tipo de movidas de aquellas montadas en el balneario de Asia, con Tongo como protagonista de patéticas presentaciones en las que “la gentita” va para soltar una risa antes que por un genuino interés?

Por suerte, la mayoría de encuentros entre bandas rockeras y grupos como Los Mirlos, Los Destellos y Juaneco y su Combo resultan positivas, gracias al buen hacer y al instinto de los integrantes de estas bandas; músicos experimentados que ven con algo de asombro, pero también con cautela este interés de un sector de la juventud limeña que ha terminado sacándolos de sus circuitos habituales (clubes provinciales y locales de baile) para llevarlos a pubs barranquinos y discotecas pachangueras de nuevo cuño.

La Barrankumbia, concierto realizado en el bar La Noche en marzo de 2008, por iniciativa de Barrio Calavera (grupo formado por gente de pasado “subterráneo”), fue el primero de este tipo de encuentros y reunió a esta banda y al garage rock de Los Protones con el “poder verde” y amazónico de Los Mirlos en una fiesta impresionante (con globos, serpentinas y cimbreantes féminas en shortcito, incluidos). Si bien, desde entonces, grupos cumbieros y combos rockeros han compartido escenarios y público sin mayor problema, quedó en claro en ese concierto específico que los venerables músicos de antaño se centran más que nada en divertir al auditorio (desde siempre su meta final y principal indicador de éxito) antes que resaltar aquellos detalles y características por las que las nuevas generaciones los buscan y respetan.

Así, durante el referido recital, la orquesta que lidera Jorge Rodríguez Grandez, prefirió desarrollar ajenos temas de moda (como “El Embrujo”) y recurrir a pistas y teclados, en vez de hurgar un poco más en su propio catálogo e incidir en los mágicos e hipnóticos despliegues guitarreros del señor Danny Johnston.
Continuar leyendo «¿Es la cumbia peruana el nuevo rock nacional?»

Sonic Youth «Sacred Trickster»

Mientras MBV sacia la nostalgia de toda una generación en los festivales europeos y el Coachella y los Pixies recurren al facilismo de un nuevo box set recopilatorio, Sonic Youth se mantiene en la ruta del frenesí y la sugerencia: Thurston Moore y cia. regresan con The Eternal a la arena independiente (es su primer disco en Matador) y demuestran que la provocación y el caos guitarrero de la banda neoyorquina perdura intacto.

El primer extracto de su nuevo trabajo a editarse el 9 de junio próximo remite al sonido de los 90: sí, al hardcore adolescente que algunos vivimos con el nombre de grunge, es decir que se enfoca más en el Dirty que en el terrorismo sónico de los 80 o la exploración avant garde de sus trabajos junto a Jim O’Rourke. “Sacred Trickster”, según confesión del propio grupo y ratificando la vena arty que ostentan desde siempre, está influenciado por la obra del artista francés Yves Klein y de Noise Nomads, un colectivo de Massachusetts (si ellos lo dicen no lo ponemos en tela de juicio). Fuera de estas pretensiones culturosas, se agradece una nueva cuota del mejor rock de guitarras que se urdió en las últimas dos décadas y, sobre todo, los jadeos y sensualidad de una Kim Gordon inagotable.

Sonic Youth “Sacred Trickster”
Del álbum The Eternal(2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/2/6/2309452/sonic%20youth%20-%20sacred%20trickster.mp3]

Man Man «Rabbit Habits»

Se puede contar una historia de amor de infinitas maneras. Ese territorio no es patrimonio exclusivo de Allen o Rohmer. New York o París no deberían ser los lugares por antonomasia para experimentar el embate de Cupido. Bienaventurados aquellos que pueden perderse y encontrarse mientras recorren Europa al estilo de los personajes de la saga de Linklater; pero no todos podemos ser Ethan Hawke. Al otro lado de ese ideal, como salidos de una película de Solondz o Korine, se pueden ubicar los freaks que protagonizan el más reciente video de Man Man. Una cafetería es el punto de encuentro para el juego de seducción contemporáneo: miradas cómplices, sonrisas encubiertas, el principio del rito. Sin embargo, tarde o temprano, las máscaras caen, y como suele suceder en este tipo de historias, el encantamiento y la atracción ceden espacio al extrañamiento y el miedo. El clip de “Rabbit Habits” no termina siendo un relato amargo sobre el amor y sus misterios insondables: bajo la luz de la Luna persiste una promesa de feliz convivencia para los peludos amantes. Acompaña el aprendizaje sentimental la música del conjunto de Filadelfia, un carnaval que mezcla Tom Waits y las bandas sonoras de los dibujos animados a partes iguales.

Man Man “Rabbit Habits”
Del álbum Rabbit Habits(2008)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/2/16/2324471/man%20man%20-%20rabbit%20habits.mp3]
[ratings]

The Flaming Lips & Stardeath and White Dwarfs «Borderline»

La emblemática banda de Oklahoma deja por un momento los disfraces y las burbujas de lado para despacharse junto a sus paisanos de Stardeath and White Dwarfs con una versión del “Borderline” de Madonna. Himno de amor adolescente del primer álbum de la chica material que es pasado por ácido y guitarras que recuerdan la gloriosa etapa del Clouds Taste Metallic. Épico, lisérgico e intenso, o sea como el Flaming Lips de toda la vida.

The Flaming Lips & Stardeath and White Dwarfs “Borderline”
Del álbum Covered, A Revolution In Sound:Warner Bros. Records(2009)
[audio:http://boxstr.net/files/5000846_pb4h0/the%20flaming%20lips%20%26%20stardeath%20and%20white%20dwarfs%20-%20borderline.mp3]

Handsome Furs «I’m Confused»

De lo más diversa, peculiar y atractiva es la narrativa de zombies. Cada director con sus propias reglas y particularidades. No es lo mismo un muerto viviente del maestro Romero que un desconcertante zombie inglés de Boyle o de la genial Dead Set. Un condenado en vida canadiense se mueve al ritmo del electro de Handsome Furs y demuestra que puede ser tan romántico como un vampiro.

Handsome Furs “I’m Confused”
Del álbum Face Control(2009)
[audio:http://boxstr.net/files/5000160_qputn/handsome%20furs%20-%20i%5C%27m%20confused.mp3]

Yeah Yeah Yeahs «Zero»

Extraña sensación la que nos transmite el nuevo material de los Yeah Yeah Yeahs. «Zero» es el primer single del esperado It’s Blitz, donde la glamorosa Karen O está decidida a romper huevos, literalmente. En esta festiva apología a los sintetizadores clásicos, que se mezclan entre lo sexy, lo sucio y lo corrosivo, los YYYs nos hacen dudar de la pista de baile como un lugar seguro: aquí corremos igual peligro que allá afuera. Así que no valdría la pena quedarnos sentados, esperando a ser librados de tan cruel y enajenante experiencia. ¿Quién quiere ser el primero?

Yeah Yeah Yeahs “Zero”
Del álbum It’s Blitz (2009)