
Adiós mandolina, hola violonchelo. Melodrama hasta el último suspiro.
Daphné “Losing My Religion” (cover de R.E.M.)

Adiós mandolina, hola violonchelo. Melodrama hasta el último suspiro.
Daphné “Losing My Religion” (cover de R.E.M.)
Un bebé nace de una tumba y, a punta de empujones y vertiginosas transiciones, un circular viaje fantástico se inicia. Acaso un guiño al eterno retorno de las influencias musicales, Late of the Pier toma la posta en esta historia con una canción que empieza como synth pop, se transforma en dance punk y explosiona con guitarras metaleras. ¡Quiten pallá Klaxons!
Late of the Pier “Heartbeat”
Del álbum Fantasy Black Channel (2008)
Himno electropop al más me pego, más te quiero.
Chairlift “Bruises”
Del álbum Does You Inspire You (2008)
Mientras que las demás cervezas se pelean por el share a través de campañas que enfatizan las bondades de su lúpulo (por el amor de Baco, ¿alguien sabe o a alguien le interesa qué es el lúpulo?), una birra italiana fue introducida recientemente en el mercado peruano a través de un formidable comercial, también importado, que muestra escenas, en tonos entre azulado y verdoso, y con una estética que evidentemente mira a los sesenta, de la vida “cotidiana” de Roma. Enceguecedora y ensordecedoramente cool, esta obra maestra de la publicidad ha pasado a convertirse en uno de mis comerciales favoritos de todos los tiempos.
Pero no sólo fueron las imágenes las que me cautivaron, sino también su fondo musical, una combinación irresistible de sonidos electrónicos, coros femeninos y riffs de guitarra eléctrica. Mis pesquisas me llevaron a descubrir que se trata de un tema de Alex Gopher, ex compañero de banda (en Orange) de Jean-Benoît Dunkel y Nicolas Godin antes de que éstos formaran Air. De hecho, esta versión en particular del “Gordini Mix” (remix que originalmente incluye además sampleos de voces) está a cargo del dúo francés, y hasta fue incluido en la reedición del Premieres Symptômes.
Todo bien hasta aquí, pero la Peroni, ¿pasa o no pasa? Difícil dar un veredicto, pues la única vez que la probé, ya estaba con dos Pilsen y un pisco sour encima. Sólo me quedó la sensación de que, pese a lo agradable de su sabor, no es tan buena como la Cusqueña. Parece que, después de todo, cada pueblo no tiene los comerciales de cerveza que se merece.
Alex Gopher “Gordini Mix” (Brakes On Mix)
Del EP Gordini Mix
Escuchar “Air War” de Crystal Castles es alucinante. Alucino por ejemplo a una astronauta, perdida con su nave intergaláctica en la inmensidad del universo, que empieza a escuchar voces en su cabeza. Compruebo sin embargo, con pena y asombro a la vez, que la realidad virtual es más extraña que mi ciencia ficción. Un extraordinario comercial lanzado para promocionar la nueva tecnología de los televisores Toshiba se vale de esta canción no para ilustrar sonoramente el espacio, sino el tiempo. Mediante una técnica avanzada de filmación denominada “time sculpture” que supera al famoso “bullet time” (consistente en mostrar imágenes en 3D de un momento en el tiempo: ver The Matrix y demás), los genios creativos y técnicos detrás de este portento han logrado registrar tridimensionalmente imágenes en movimiento, coreografía incluida. La publicidad también puede ser poesía.
Crystal Castles “Air War”
Del álbum Crystal Castles (2008)
Como si John Lennon se metiera éxtasis, Shaun Ryder se metiera LSD y Bobby Gillespie se metiera en medio, “Step Together” eleva al “Come Together” de los Beatles de su pesadez (postcoital) y la transporta al paraíso (precoital) del acid house de la mano del “Step On” de los Happy Mondays, con una ayudita (¿coital?) del “Loaded” de Primal Scream. El video de esta contribución al Summer of Love 2008, un ingenioso recopilatorio de mashups que mezclan clásicos de los veranos del amor de 1968 y de 1988, es a su vez mitad El Planeta de los Simios, mitad The Goonies y mitad documental educativo de los cincuenta sobre los peligros de manejar en bicicleta (si me permiten la licencia aritmética). ¡Groovy!
Phil RetroSpector “Step Together”
Del álbum Summer of Love 2008

Delicado pop electrónico desde México que hace recordar (u olvidar) al mejor Entre Ríos.
El archivo en línea de la revista sigue creciendo. Hemos agregado artículos publicados sobre La Casa Azul, The Strokes y Kinky, así como la mayoría de reseñas de discos (correspondientes al apartado internacional) de los números tres y cuatro.
Ocasión más que propicia para ofrecerles el que fuera el segundo video promocional lanzado para La Revolución Sexual, y que sirve de marco para esta discotequera metacanción, un tributo al poder analgésico de la música.
La Casa Azul “Esta Noche Sólo Cantan Para Mí”
Del álbum La Revolución Sexual (2007)

Sólo porque no fui al concierto de R.E.M. no quiere decir que no me pueda imaginar cómo pudo haber sido. Aquí algunos de los momentos más estelares de una noche inolvidable:
1. El festival se inicia con Cementerio Club, quienes deciden dejar de lado su propio repertorio y se despachan con irresistibles covers de la primera época de los Beatles, causando una histeria entre las damas allí presentes que no se veía desde 1964. El clímax llegó con “I Saw Her Standing There”, que provocó desmayos incluso entre la asistencia masculina. Porque hasta el más macho se enamora de la música de los Fab Four.
2. Siguen los Turbopótamos. Concientes de que será difícil superar la performance anterior, optan por una jugada maestra: tocar los grandes éxitos de R.E.M. Es así como se suceden canciones como “Man on the Moon”, “Orange Crush” y “Bang and Blame”. La concurrencia las recibe apoteósicamente, y se maravilla especialmente ante la escalofriante imitación que el cantante hace de la voz de Stipe. Cierra la actuación con una versión ska de “What’s the Frequency, Kenneth?”
3. Es el turno de los teloneros internacionales. Pero ay, Travis no aparece por ningún lado. Desesperados, los organizadores deciden acudir a los Animal Collective (aún en Lima luego de su presentación la noche anterior), los cuales, fieles a su propuesta rompeesquemas, tocan un popurrí de los temas más feos y menos conocidos de Travis, enterrando la reputación del grupo escocés en quince minutos de infamia.
4. Por fin, lo que todos esperaban. ¡R.E.M.! El pelado se mete al público al bolsillo desde el vamos al aparecer con la camiseta rosada del Sport Boys, tradicional equipo de fútbol (del cual Cocker es dolido hincha) que acaba de descender a segunda división. Casi como redondeando el homenaje, la banda arranca con “Losing My Religion”.
5. El grupo se manda con la apocalíptica “It’s the End of the World As We Know It”, y la gente, más que ponerse las pilas, se pone epiléptica. Lo más saltante es que a mitad de la canción, Stipe la empalma con un vertiginoso “Yo quiero que escuches la imagen de mi alma que te ama y te adora como una aventura que nadie ha gozado”. And I feel fine.
6. Comienzan a sonar las notas de “Everybody Hurts” cuando ocurre un apagón general en Lima. Pese a ello, Stipe continúa cantando, a voz en cuello, siendo acompañado primero por todos los asistentes, y luego por la ciudad entera. Todos prenden sus encendedores. Empieza a llover.
7. Regresa el fluido eléctrico y, oh sorpresa, Morrissey aparece en el escenario junto a Stipe. Los espectadores estallan en júbilo y se disponen a ser testigos de una alocada interpretación de “Dancing in the Streets” (sí, es noche de covers) que hará olvidar para siempre la de Jagger y Bowie.
8. Visiblemente emocionado, el vocalista de R.E.M. anuncia que este es el último concierto de los atenienses, que ya dieron todo lo que pudieron y que no quieren convertirse en los Rolling Stones. Nadie les cree, por supuesto.
9. Visiblemente perturbado ante tanto escepticismo, Stipe recurre a una salida teatral, declarando, “Tengo algo que confesarles: ¡Soy gay!”. El público responde con un “¡Ya lo sabíamos!”. El cantante no se amilana, e invita a subir al escenario y a salir del closet a todos los que ya no quieran reprimir más su opción sexual. De esta manera principia un desfile de renuncias heterosexuales ante el micrófono que por momentos asemeja un concurso de belleza interbarrial: “Soy Miss Bellavista”, “Soy Miss Mirones”, “Soy Miss Matute”.
10. Un Mike Mills vestido con camisa multicolor toma el micrófono y llama a escena a Juaneco y su Combo (a los dos Juaneco y su Combo). Así es, señores, “Shiny Happy People” en versión cumbia! Stipe se limita a bailar, fracasando miserablemente en su intento de seguir el ritmo amazónico. Everybody sucks.
11. Los R.E.M. cierran con la hermosa “The One I Love” (que dedican a Miss Mainstream), abandonan el escenario y el concierto “termina”. El respetable inicia el rito acostumbrado y canta “No se va, no se va, arién no se va” y “Olé, olé, olé, estaic, estaic”. No tiene que esperar mucho, pues se prenden nuevamente las luces y aparece… Travis (quienes, con demasiados piscos sour encima, se habían equivocado de estadio, dando a parar en las inmediaciones del de Alianza Lima, siendo asaltados y despojados de todas sus pertenencias). Empiezan su set, muy apropiadamente, con “Why Does It Always Rain On Me?”, momento exacto en que deja de llover y de haber público.
Dos videos musicales que ponen a prueba, en dolorosa cámara lenta, la elasticidad del rostro humano. ¡Sóbate con disimulo, Bunbury!
The Zutons “What’s Your Problem”
Del álbum You Can Do Anything (2008)
Enrique Bunbury “Hay Muy Poca Gente”
Del álbum Hellville De Luxe (2008)