WU LYF «L Y F»

El anti-marketing como principal estrategia publicitaria y el misterio como un método de exhibicionismo. La nueva banda engreída de Inglaterra se niega a dejarse ver el rostro y decide rondar por Manchester como si se tratara de un culto underground casi religioso. Una historia que parece desprenderse de un libro de ficción y no de un magazine semanal de música, pero vamos, que el indie quiera esconderse para volver a serlo no le quita mérito.

En cuanto a sonido, “L Y F” significa revisitar algunos de los actos más destacados de la escena británica de los últimos años; imaginar lo que sería Foals si fueran un grupo de garage o si The Vaccines cambiaran la inmediatez por la furia controlada.

Pese a esto, el verdadero misterio tras WU LYF radica en si la calidad puede perdurar en una producción de larga duración. Y sinceramente, quiero creer en esta nueva religión.

WU LYF “L Y F”
Del álbum Go Tell Fire to the Mountain (2011)

SebastiAn con M.I.A. «C.T.F.O.»

Recuerdo la portada de su primer disco. Jugaban a ser provocadores, alentaban especulaciones y buscaban desesperadamente la atención del público. Una pareja besándose: los roles podían ser intercambiables, y como decía el mentor del brit pop, aquel viejo camaleón: Suede tenía la habilidad de escribir canciones que podían servir de banda sonora a Julieta y Romeo en nuestros días, solo que en la actualidad, al observar una dupla de amantes no se podía distinguir claramente quién era Romeo y quién Julieta. El glam reciclado cortaba como navaja la piel de los hijos de los noventa. Esta nueva imagen me hace pensar en déjà vu, pero ahora la ambigüedad se invoca desde otras coordenadas. La música incita al baile hasta el cansancio: el beat se deshace entre sudor y sustancias. En Francia el nuevo himno revolucionario es el funk setentero, los mandamientos de Daft Punk y Justice se repasan como un dogma de fe en las discotecas, el riff de guitarra más subversivo viene directo desde una tornamesa. SebastiAn seguramente pronto aportará credibilidad a la próxima diva en desgracia de Sony. En esta ocasión se apoya en M.I.A. para una proclama dirigida a esa masa deforme, a esas siluetas atravesadas por la luz, a esos cuerpos aún tan extraños y confundidos en la pista de baile.

SebastiAn “C.T.F.O.” (con M.I.A.)
Del álbum Total (2011)

Escuela de Trance, Buenos Aires, Argentina // Villa Ibiza

Resultará un sarcasmo el hecho de que el nombre de la banda no sea precisamente lo que encontramos en cuanto a sonido, pero bien sirve como carta de presentación que, más que confundir al oyente, da una idea del carácter lúdico detrás de esta propuesta. Lo-fi casero con algunos guiños a Daniel Johnston y el pop de los noventas son los que mueven los hilos de cada canción, una ligera producción que es bienvenida por brindar algo de color al inicio de los días nublados en el lado austral del planeta.

Estado de Trance, Buenos Aires, Argentina “Niña Lluvia”
Del EP Villa Ibiza (2011, descarga gratuita)

Young Henry «Octagon»

¿Alguna vez extrañaste aquella tierra que nunca conociste? Jugando de forma similar con tu mente, Young Henry logra capturar ayudado por la electrónica los sonidos de esa canción J-pop que jamás escuchaste, pero que no tendrías problema en recordar.

Dualidad nostalgia/alegría en cada beat, será la inocencia del sonido o el hecho de que en tierras niponas siempre es un nuevo día. Es el ayer y hoy en cada canción.

Young Henry “Octagon”
Del álbum Octagon (2011)

Tune-Yards «My Country»

Abajo los nacionalismos y las dictaduras de cualquier ideología. Ese debería ser el credo a seguir en el terreno musical. En la pista de baile deberíamos envolvernos en lenguas de fuego, anular el pensamiento y sentir el llamado ancestral. Merril Garbus, alias Tune-Yards, hace suyas las enseñanzas de Byrne y Gabriel y se mueve con gracia en la intersección de todos los ritmos, ese punto de regocijo y desborde sensual que tanto le debe a la música negra. Un sistema de sonido que celebra con fervor lo diverso y que, afortunadamente, no reconoce banderas.

Tune-Yards “My Country”
Del álbum W H O K I L L (2011)
[audio:http://boxstr.net/files/7328583_6gzld/tune-yards%20-%20my%20country.mp3]

Danger Beach “Apache”

La mitología del Lejano Oeste, sin cowboys de por medio, es recreada de forma sublimemente romántica en este espléndido video, literalmente circular, cuyos personajes principales parecen un mashup entre viejas ilustraciones de libros para niños y los Gorillaz. De más está decir (pero aquí estamos, diciéndolo) que el título de la canción (que no es un cover) es un homenaje al clásico instrumental de The Shadows. Un músico australiano rindiendo tributo a un grupo inglés sobre el western americano. Siguen siendo gringos sobre indios.

Danger Beach “Apache”
Del álbum Milky Way (2010)

New Animal «When They Come»

1969. Una reunión en el inicio del arco iris al lado de Animal Collective, MGMT y The Flaming Lips. Fridmann traerá los vinilos de Love directo de LAX. Lo demás corre por tu cuenta.

New Animal “When They Come”
Del EP Up! (2011, descarga gratuita)
[audio:http://boxstr.net/files/7326802_z0zjl/new%20animal%20%20-%20when%20they%20come.mp3]

The Very Most «Alien Girl»

La vieja escuela aún deja sentir su influencia en los tiempos del single desechable y los proyectos anónimos que imperan en la red. Canciones que rebosan de simplicidad a pesar de contar con innumerables detalles y arreglos; entrañables y cálidas en su respeto por la estructura de estrofa y coro sin perder por ello la capacidad de sorprendernos. Tres minutos de ensueño acarician tu oído gracias a The Very Most, un sexteto de Idaho, especializado en poner banda sonora a las historias agridulces de siempre; palmadas y arrullos para abrigar tu corazón mientras disfrutas lentamente de tu fruta favorita.

The Very Most “Alien Girl”
Del single Alien Girl (2011, descarga gratuita)
[audio:http://boxstr.net/files/7323577_dvrsq/the%20very%20most%20-%20alien%20girl.mp3]