
Hitchcock decía que había algo especial en ciertos seres, un rasgo que los llevaba a iluminar el lugar que ocuparan, que desplazaba el centro de atención y gravedad hacia ese punto específico; así no era un lente, el enfoque o la mirada la que proyectaba esa energía: la fuente de ese poder residía y partía de ellos. Para el director inglés, Marilyn, Ingrid, Grace y buena parte de las ciudadanas suecas poseían tal virtud, que por lo general es calificada como “ángel” por Cosmopolitan y otros medios autorizados en los salones de belleza. Una de estas apariciones sublimes ha dado el afortunado salto, como ya es una tradición entre las actrices francesas, a la música: Mélanie Laurent, uno de los últimos fetiches tarantinescos, emerge entre guitarras febriles y cuerdas de salón para susurrarnos al oído que está esperando impaciente a su amante, con un romanticismo contenido digno de The XX. Pero como es una costumbre en la entrañable Shosanna, y como dicta la revolución de la alcoba, en cualquier momento todo puede terminar reducido a cenizas.
Mélanie Laurent “En T’attendant” (2011)
[audio:http://boxstr.net/files/7162771_npcpr/melanie%20laurent%20-%20en%20t%5C%27attendant.mp3]
Vía Filles Sourires





