Paloma Faith le mete una cachetada a Adele, quien jala de los pelos a Duffy, quien le clava las uñas a Candie Payne, quien le muerde la oreja a Amy Winehouse, quien vomita sobre la tumba de Dusty Springfield.
La nueva poster girl de la escena arty neoyorquina (esta vez no es mala palabra) se llama Lissy Trullie. De look andrógino y piernas interminables, los pasos de la pelirroja la llevan por el lado más rockero del new wave (o el lado más pop de la no wave, como quieras). Un ejemplo es el irresistible primer single de su debut en corto, en el que parece tomarle la posta, y de qué forma, a heroínas como Chrissie Hynde y Debbie Harry, y cuyo video de promoción (donde Chloë Sevigny tiene un cameo como vendedora de camisetas, un guiño a la línea de ropa de la actriz para la cual Lissy ha posado como modelo) enfatiza esa onda ochentera con escenas que parecen sacadas de la película de culto Foxes. Sólo que lo primero que hace esta Jodie Foster al levantarse de la cama es ponerse tacos aguja.
Lissy Trullie “Boy Boy”
Del EP Self-Taught Learner(2009)
…es una canción definitivamente étnica, pero de etnia indefinida.
…es el single que les faltó a los Gang Gang Dance para reventar.
…tiene un momento extrañamente Christina Aguilera a los dos minutos y pico.
…sonaría perfecta en una academia indie de danza del vientre.
…arroja pistas sobre la nacionalidad del grupo: la llama del video, los colores de la bufanda de su líder y guía en la foto de arriba, ciertas reminiscencias a huayno y a chicha (si cierras un poquito los ojos) en la guitarra: ¡los Dirty Projectors son peruanos!
Dirty Projectors “Stillness Is the Move”
Del álbum Bitte Orca (2009)
Que estés escuchando ensimismado tu música favorita, que una chica preciosa aparezca a tu lado, que te diga con una sonrisa adorable cuánto le gusta esa banda, que se ponga a cantar la canción. Y que ese grupo no sea Coldplay y que esa mujer sea Zooey Deschanel. Por favor, por favor, por favor deja que sea verdad esta vez.
Y para eso también sirven los covers, para que una canción que detestabas, que no te convencía o que te era indiferente logre por fin romper tu resistencia. Eso me pasaba con “Sleepyhead”. Adorada por el resto del mundo (el que conoce a Passion Pit, por lo menos), a mí en cambio tanto falsete me irritaba (peor aún proveniendo de un barbudo: yo le voy a los Bee Gees, gracias). Y no hablemos ya de esos coritos, más cerca de los Chipmunks que de Air France. Hasta que escuché a The Mummers, una one woman band que tomó los elementos más enervantes del tema pero a los que sumó su propia voz, al igual que majestuosos arreglos de orquesta, logrando una versión en todo sentido épica. Y sí pues, ahora esos agudos ya no me parecen tan graves.
El nuevo single de Phoenix no sólo parece una canción optimista (esos diáfanos punteos de guitarra, esos “hey hey hey” que suenan como una arenga), sino que en efecto lo es, pues alude a la Exposición Universal de 1900 en París y a las inmensas posibilidades que parecían abrirse en ese entonces para la cultura y el arte. Una actitud acaso compartida por nuestros propios tiempos, a pesar de crisis financieras y respiratorias.
Phoenix “1901”
Del álbum Wolfgang Amadeus Phoenix (2009)