Joe Crepúsculo «Garras de Metal»

Lo descubro en ese video tan bizarro. Elvis ahora conduce un talk show y toma su medicación mientras corona a la reina del próximo carnaval neuronal. El rey está vivo y se ha comido todas las paellas de Iberia. Conserva su cabello impoluto, no como Karl Lagerfeld. El amor ahora ronda su comarca. Se han mezclado los ritmos y viajado en un ida y vuelta juguetón. Los mares se han calentado: la tradición europea ha tomado el calor y el color del Oriente. Después de la rumba, y cuando comienza a verse el otro lado, la vida es más sabrosa.

Joe Crepúsculo “Garras de Metal”
Del álbum El Caldero (2012)

Turnpike Glow «1986»

Teclados a lo MGMT en etapa «Kids», viejo truco con nuevos rostros. Vale hacerse el olvidadizo y caer de nuevo como si fuera la primera vez; no te preocupes que aquí no te delataremos.

Sí, te hablo a ti hipster que gozó del EP de presentación de Foster The People y menospreció su disco debut: tienes una nueva oportunidad melómanamente megalomaniaca para hacer tuya esta melodía hasta que algún día (quizás en un centro comercial al que en verdad no quisiste ir) la escuches a todo volumen. Ultraje.

Sabrás que hacer, estás acostumbrado a cambiar lágrimas por sarcasmos. Tan solo recuerda que al retirarte no debes ladear la cabeza ni seguir el ritmo con el pie. Resignate y deja que la canción devore al mundo.

Turnpike Glow “1986”

Coloreando a Daniel Johnston

El deseo se ha extinguido para siempre. Parecemos zombies caminando hacia un horizonte sin fin. El placer se consume como un fast food, y luego simplemente queda el olvido. Quizá eso le sucedió a aquel muchacho fan de The Beatles cuando MTV llegó a su ciudad. En esos días, el canal musical transmitía videos y no se ocupaba del bronceado de la muchachada de Jersey. Daniel Johnston cumplió el vaticinio de Warhol y su vida no volvió a ser la misma.

Daniel escuchaba voces y las convertía en canciones. O se volvían dibujos. Cientos de canciones. Miles de cintas. Viñetas de los héroes de la infancia. Casper protegiéndolo del mal y susurrándole al oído que esta noche el diablo no se apoderaría de la humanidad. Él podría estar tranquilo, acompañando al fantasma entrañable estaba el Capitán América quien había dejado su escudo para empuñar la cruz de la liberación y así lograr conjurar el poder del azufre. Daniel creía que sus epifanías lo harían más popular que Jesucristo, pero también sabía que nada de ello le daría lo más preciado: el amor de ella.

O quizás sí. Podría que ser muchas mujeres amaron a Daniel Johnston y se entregaron a él después de un concierto de Butthole Surfers o Half Japanese, y sin embargo esas historias de cuerpos retozando en el backstage de una ciudad anónima ingresaron a la nebulosa del tiempo y se perdieron para siempre. Porque Daniel podría estar rodeado de mujeres y sentirse invariablemente solo, atado a su religiosidad culposa y a una capacidad asombrosa para la autodestrucción.

Johnston llevó la disfuncionalidad de su vida a la canción y reveló desde la esquizofrenia y el fanatismo cristiano, un mundo maravilloso. A pesar de las criaturas celestiales y demoniacas que lo rodean, algo hermoso nace en cada melodía de este genio atormentado por una verdad que lo rebasa. Queda claro que no es el músico más competente y que su voz no es una revelación divina, pero cada una de sus obras son la mejor demostración del DIY llevado a su máxima expresión. Más allá del esnobismo intelectual que busca desesperadamente polos con ilustraciones del artista alienado, se encuentra la fuerza de la creación en toda su plenitud: Daniel abre su corazón y su mente en cada una de sus interpretaciones, prescinde del filtro y entrega poesía en estado puro.

Cada vez que pienso en Daniel Johnston recuerdo a uno de sus personajes favoritos: Silver Surfer. Como él, nuestro bendito cantautor sigue un camino incierto en un destierro que quizá no tenga fin. Ojalá algún día este heraldo encuentre la dimensión que buscaba y sea uno con la luz.

Reina Republicana “Worried Shoes” (cover de Daniel Johnston)
Del álbum Coloreando a Daniel Johnston: La Historia de un Artista (2012)

Sophia Knapp «Close to Me»

En un principio, tímidas melodías harían pensar en una cantautora saliendo de los bosques para hacer una acústica confesión. La languidez cede el paso, gira sobre sí misma, y cuando abre los ojos se encuentra en los setentas y la fórmula de Bacharach se impone en todas las radios. Esa es la carta de presentación de Knapp para desmarcarse del ejército revisionista folkie. Lapsus farandulesco: veleidosa damisela se hace acompañar en su debut por un ensimismado y apocalíptico trovador. Esperemos que al final de esta historia no se vuelvan a escuchar los sonidos lastimeros de una arpa.

Sophia Knapp “Close to Me”
Del álbum Into the Waves (2012)

 

Varry Brava «Calor»

No tengo claro qué década es la que está regresando. Pasa todo tan rápido que no le he podido seguir el rastro al nuevo nuevo negro. Por ahí y queda mal que me deje las patillas largas y salga a la calle con chaqueta de cuero y delineador. O quedará peor, tal vez, si mañana llego a la fiesta con camisa de seda y pantalones acampanados. No me miren feo, yo solo quiero bailar y emborracharme, ligar una conquista de una noche si se puede. ¿Está mal? ¿Quién decide estas cosas? ¿Qué es el indie? ¿Para qué sirve?

Varry Brava “Calor”
Del álbum Demasié (2012)

Dominique A «Rendez-nous la Lumière»

Tras 20 años, y como al principio de su carrera, Dominique A disfruta en contar una historia, en desplegar la acción sobre un pentagrama. Como Callahan o Sr. Chinarro, han podido cambiar las formas de narrar, simplificado las estructuras y dejado caer las máscaras, pero sin perder nunca el lirismo y la sugerencia. Quizá el cantautor galo prefirió abandonar el barroquismo y los arreglos suntuosos, además del afán por abarcarlo todo cediéndole esa posta a Biolay. El adelanto de su nuevo disco lo muestra más cercano que en el pasado; más Eguren y menos Vallejo en su discurso musical. Una cabalgata sonora que acompaña una voz orgullosa y clara. Pareciera que el francés finalmente contempla en el horizonte un astro en fase creciente.

Dominique A “Rendez-nous la Lumière”
Del álbum Vers les Lueurs (2012)

Je suis fatigué

Procrastinar, aplazar ad infinitum esa reseña. Mirar alrededor y encontrar siempre algo mejor que hacer. Exponer las menudencias de tu vida en 140 caracteres, por ejemplo. Reivindicar oportunamente el ocio y pensar que podrías escribir una novela sobre tus agujetas antes que ocuparte de esos sonidos sugerentes que giran constantemente a tu alrededor. Y encargas la sucia tarea de cumplir con esa obligación, nuevamente, a un recopilatorio.

Al menos otros podrán escuchar antes del fin una melodía oriental deformándose y mutando deliciosamente en manos de un artesano caribeño. C’est tout.

Red Shoe Diaries “Ice and Snow”

Elias “Hands and Knees”

Beach Fossils “Shallow”

SAUNA “Glitter Party”

Lescop “La Forêt”

Woodsman “Supernal Radionics”

Burning Hearts “Burn Burn Burn”

Fujiya & Miyagi “Your Silent Face” (cover de New Order)

Basement Batman “On A Streak”

Delta Spirit “California”

Bears “Perfect Girl”

Gary “Love is Love”

Inca Gold “Atom”

Los Chapillacs vs Mad Professor “Chullachaqui Dub”

 

Templeton «Los Días»

– Hay guitarras lánguidas y aires de verbena.

– Oh no, otra vez La Bien Querida…

– No, ella debe estar pintando algún fresco. Se sienten ecos de canción mediterránea.

– El adjetivo, cuando no da vida, mata. Pero las cuerdas me transportan a Donosti.

– El video te hará ver otras playas. Pensar en Safo, en la adoración del cuerpo femenino. En tener una maratón de L World el fin de semana.

– Tanto filtro de colores y esa iluminación tan cuidada. ¿No es un video de Canada?

– No, está codirigido por Milton Mahan de Dënver. Quizá es la respuesta femenina a “Los Bikers”.

– Son lindos los fetiches y de paso me recuerdan que las chicas que leen a Marx también pueden ir al cielo.

Templeton “Los Días”
Del álbum El Murmullo (2012)