
Cercano el advenimiento del amor a toda tienda comercial y espacio mediático disponible, nos preguntamos nuevamente si vale la pena invocarte, pícaro embustero. La respuesta a tamaña interrogante sigue siendo afirmativa, emisario del ángel caído.
Un canto diáfano y libre. Pausas y silencios que son arropados por la calidez acústica de una guitarra y el inocente aporrear de una pandereta. Cuerpos iluminados por la luz de una fogata y la presencia de las estrellas. Los noveles acólitos ingleses parecen cantar salmos inspirados por el fuego del profeta Drake, un fresco de belleza única que consuela a todo aquel que busca la verdadera revelación.
Pale Seas “Amour”
Del single Something or Nothing (2012)






