Montevideo «Perdidos en el Súper»

Uno de los temas más sentidos dentro del raudo repertorio de The Clash logra saltar el charco lingüístico luego de tres décadas en el sincero indie pop de Montevideo. La banda autodenominada familia nos incita al baile ligero con este reconocido himno sobre la rutina urbana y el consumismo. Esta temporada puedes cancelar tu depresión con 24 cómodas escuchas de esta canción.

Montevideo “Perdidos en el Súper”
Del álbum Vértigo y Euforia (2010)

Canta Victoria Mil

Poco antes de su arribo a Lima, donde este jueves 3 de junio tocará por primera vez, hablamos con Miguel Castro, cantante y tecladista de la banda argentina Victoria Mil. La charla recorrió diversos temas: su rara longevidad en un medio como el indie, en el que lo efímero es la norma; su indómito eclecticismo y su afición por Los Auténticos Decadentes, a quien considera los Kraftwerk de Sudamérica.

La prestigiosa agrupación viene fresca de su primer periplo por México, país convertido de un tiempo a esta parte en la meca del rock independiente latinoamericano. Los comentarios sobre sus presentaciones no han podido ser mejores, así que lo que nos espera ver a los limeños promete ser algo de un muy buen nivel.

La cita es en la discoteca miraflorina Bizarro (junto a los locales Kinder –que presentan su primer CD de largo aliento-, y Resplandor –organizadores del encuentro). Es una buena oportunidad de ver a una buena banda sudamericana cuya propuesta nada tiene que envidiar a la de tanto anglosajón poco original que suele caer por acá en los últimos tiempos.

Por Fidel Gutiérrez M.

Ya que es la primera vez que hablamos, me gustaría saber directamente por qué al comienzo se llamaron Victoria Abril. ¿Tanto admiraban a esa actriz española?
No. La verdad es que lo que más me gustaban eran las palabras. Es un mes y una palabra muy simple. Ella es muy buena actriz, pero nuestro fanatismo no llegaba hasta ahí.

¿Y cómo fue que ella les dio ese jalón de orejas que terminó cambiándoles el nombre?
Nos mandaron una carta de un estudio de abogados muy importante de Buenos Aires. Entonces éramos muy inocentes y recién empezábamos. Quizás hoy en día lo hubiéramos peleado más, pero en aquella época éramos muy jóvenes y los abogados que consultábamos nos decían que no íbamos a ganar, que esos abogados eran muy importantes. Y todo quedó en cambiar las palabras. Fue parte de una anécdota, nada más.

¿Qué crees que diferencia al Victoria Abril de los dos primeros discos con el Victoria Mil de ahora?
Hay un montón de cosas muy similares, pero creo que es una situación igual a como cuando vas construyendo algo que no sabes terminará siendo, y que cada vez va tomando más forma. Entiendo que entre el primer disco y ahora hay un montón de diferencias, pero es porque también hemos crecido en un montón de sentidos. Como compositores crecimos. Nuestras letras son mejores. No noto que algo se esté degradando. No noto que Victoria Mil y sus discos sean peores que antes, sino que vamos creciendo y cada vez a pasos más grandes. Además tenemos con Leo Santos (baterista) y con Julián Della Paolera (guitarrista) una conexión desde niños. Con una mirada podemos decirnos muchas cosas.

Lo que encuentro diferente a todo lo demás es el sonido que tenían en la época Este Cielo de Estrellas Caerá (2003); mucho más tirado a lo electrónico.
Ese disco representa un quiebre, porque en ese momento se fue nuestro baterista original, que vuelve para el disco Estoy Bien Bien Bien; y también se va el bajista. En ese disco empieza a tocar el bajo quien hoy nos acompaña, Sebastián Velásquez, y también Gabo Manelli (de Babasónicos), pero nos encontramos solos Julián y yo, y como ya en el disco Armas (2000) preparábamos algo de ese tipo, dimos ese vuelco electrónico, con programaciones. Además, nos faltaban personas. Allí quedó bien claro que el grupo éramos nosotros dos.

En ese disco está «G-13», una de las canciones suyas que más me gusta. Comparo su letra y la de otras de entonces con las de las canciones de Muy Lejos, que es su último álbum, y veo que ahora sus textos son menos crípticos. ¿Es su intención ahora ser más directos?
Es más directo el último disco en muchos sentidos. Hay letras de Julián muy directas. A la vez buscamos encontrar la forma de sintetizar. Hay todo un halo de locura; hay como palabras muy lindas, con mucha belleza. Hay cosas taoístas, con filosofía china. Creo que a medida que pasaron los años sintetizamos un montón de cosas y cada vez somos más claros; entonces, a la gente que te escucha esas letras les tocan en donde tienen que tocar.

No decir cosas concretas durante tanto tiempo implicaría decaer como letristas, ¿no?
Pues yo siento que Victoria Mil siempre fue un grupo disparador… Con el tiempo nuestras letras van tomando diferentes connotaciones porque van envejeciendo muy bien. Y nunca hemos sido un grupo de esos a los que les gusta explicar sus letras. Cada frase de Victoria Mil se puede interpretar para cualquier lado.

Me parece genial una frase tan directa como la del estribillo de «Cada Golpe», la canción con la que empieza el último disco. Es un gran ejemplo de síntesis.
(ríe) A mi también me encanta. Es como si hablara un grupo lleno de buenas intenciones.

Un grupo que también tiene un lado “polémico” cuando hablan de ciertos temas. Me sorprendió saber que «Intelligent», que está en su penúltimo disco, y que es casi un instrumental, había levantado tanta polvareda porque mencionan ciertas drogas. ¿Aún hay en tu país ese temor a hablar de cosas que finalmente resultan cotidianas, gusten o no?
(ríe) Hay gente a la que le gusta, pero hay otra que le quitaría lo que se escucha al inicio del tema [el diálogo entre un usuario y un dealer]. Hay gente a la que le da bronca porque no se anima. Creo que los estados alucinógenos o la alteración de la conciencia se han utilizado siempre. En Perú también hay mucho de ello, y para nosotros no es tabú. Claro, tampoco es que hagamos apología, pero mientras se sepan hacer las cosas para divertirse o para aprender, está bien. También nosotros hemos tomado plantas. Es algo que nos gusta y lo tomamos como un aprendizaje.

Y ya que estamos en el tema ¿existe este Robotino del que hablas en la canción del mismo nombre del último disco?
(ríe) ¿Quieres saber si es una droga nueva?

¿O es parte del imaginario de la banda?
Es parte de nuestro imaginario, y del efecto mismo que tiene la voz en la canción. Y es parte de lo que le pasa también a mucha gente. ¿Quién no ha sentido alguna vez que no iba a poder llegar a su casa?

El Rock Vive en Ellos

Al revisar las notas que les han hecho en tu país por la salida del disco Muy Lejos, encuentro que en todas ellas hay sorpresa por la longevidad de la banda. ¿Será que ya hay suficiente espacio en Argentina como para que una banda inclasificable e independiente como Victoria Mil pueda subsistir más de una década?
Hay poco espacio en realidad, pero igual hay un montón de bandas surgiendo y un montón de cosas pasando, pero la verdad es que lo que nos mantuvo hasta hoy en día vigentes fue nuestro desinterés hacia los medios, porque siempre fuimos una banda de verdad y nunca estuvimos atados a una cuestión de moda o época. Siempre lo primordial en Victoria Mil fue la música. Quisimos crear nuestro propio universo y siempre supimos que se iban a tardar en comprenderlo, porque al estar afuera de los medios, recién la gente empieza a descubrirte pasado el tiempo.

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Luciana Tagliapietra // Los Domingos

Ella viene de la provincia: verde y cielos encopetados… pero no idealicemos nuevamente a Tucumán. Ella no se ampara en el grito. No porta un acordeón ni le pide nada a la luna. En el disco de Luciana Tagliapietra, la inquietud y el libre albedrío, ese que también surtió al camión regador de Suárez, aparecen discretamente, en tono de baja fidelidad, como rumor de radio AM o cajita musical de la infancia. Importa poco la fuente de emisión. Podría ser un cuarto adolescente la víspera de la navidad, un campo de juegos para ejercitar la nostalgia y proyectar miedo y deseo, ansiedad y emoción.  Las melodías van flotando, y así como la canción quiere evitar la rutina y dejar la tierra, acunada en arreglos delicados y vientos traviesos, la voz de Luciana transmite una extraña satisfacción ante la incomunicación y el silencio, una feliz turbación de domingo por la tarde.

Luciana Tagliapietra “Demasiada Presión”
Del álbum Los Domingos (2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2009/2/16/2324471//luciana tagliapietra – demasiada presion.mp3]

La Ola Que Quería Ser Chau // Entre un Ladrón y una Beba de Seis Meses

«¿Sabes algo Kaio Sama? Soy muy bueno para destruir las cosas, pero en cambio soy malísimo para construir o crear lo que sea.»

En un mágico doble juego de opuestos, La Ola Que Quería Ser Chau gana (empata o pierde, eso ya no importa) con desarmante reverberación enamoradiza. Desde City Bell, con las tres canciones de su primer EP y efervescentes shows en vivo, imponen una urgencia contagiosa.

Jóvenes de colores y amigos de lo ajeno, toman el molde «indie» y lo traducen a su propio idioma, consiguiendo un hermoso ir y venir entre aceleración y frenada, hacer y deshacer, la calma y el desconcierto o entre Goku y Maradona. ¿Serán Los Supercampeones?

Qué adorable entender que es un juego sí, como el deseo imparable de caer sobre el mar y la vergüenza de tiritar los dientes por el frío. ¿Y al final qué se siente? Encantamiento, dis-tor-sión, ternura, un clan de voces, fatiga, rebotes y golpes por todos lados.

La Ola Que Quería Ser Chau “Cariñito”
Del EP Entre un Ladrón y una Beba de Seis Meses (2010, descarga gratuita)
[audio:http://boxstr.net/files/6467163_i7xau/la%20ola%20que%20queria%20ser%20chau%20-%20cari%C3%B1ito.mp3]

Verdeoscuro «My Love»

Los dioses porteños suelen embriagarse por los flashbacks de las hazañas del pasado. Existe mucha soberbia y pirotecnia para encubrir la falta de ideas, y la música ha dejado de sonar en Buenos Aires. Entre los sospechosos comunes de siempre, el atentado estético perpetrado por aquel ente mutante conocido como “Rock de la Popular” y una escena independiente que se abandona en un ostracismo complaciente, cuesta encontrar actos que escapen a la abulia y el conformismo.

Desde la parquedad lírica, el susurro entrañable y la melodía intimista, la propuesta de Verdeoscuro aparece como una voz a seguir. Un proyecto en construcción que se apega a los dictados del lo-fi y genera delicadas piezas pop. Apostando por la economía de esfuerzos se busca incansablemente la canción. Historias mínimas en las que el cantautor libera su lamento a la noche. Ojalá estas inunden la ciudad y no se pierdan en las sombras del boliche.

Verdeoscuro “My Love”
Del EP Allright (2010)
[audio:http://boxstr.net/files/6443577_ql6uk/verdeoscuro%20-%20my%20love.mp3]
Cortesía de Fuego Amigo Discos

Banda de Turistas «El Rogadero»

Excursión vespertina. Frescos y envueltos en la melodía, Banda de Turistas se hace uno con el sol. El beat se disuelve y el quinteto libera sus voces en su marcha juguetona por el bosque. Siguiendo las técnicas usadas para el genial video de Chairlift, los porteños se confunden con la naturaleza, difuminan los colores y deconstruyen los ritmos y las formas. Psicodelia visual que consagra los cuerpos a la plena diversión.

Banda de Turistas “El Rogadero”
Del álbum El Retorno (2009)

Daniel Melero // Por

Daniel Melero se sienta al piano. Luego se aburre y toma la Mac. Juega con las frecuencias, escucha el latido de un sampler, busca transmitir emociones, demostrar una vez más que no importa el canal o el discurso, sino el todo. El artista porteño se aleja de la posición cómoda, de lo que impera en el momento, resiente de las tendencias. Ahora toma la guitarra, y desde ella nacen las canciones de su último disco. Melodías, coros y estribillos, como en la época de Travesti.

“Una de las peores cosas que te pueden pasar es la total disponibilidad. Hoy vivís con la ansiedad del link. Mi criterio es, más que buscar, salir a encontrar. Yo utilizo mucho Hakia, un buscador semántico que construye significado en base a los resultados de las búsquedas. Te da 10 y vos elegís algo en particular. El problema es que no lo usa nadie. Es una búsqueda más interesante que Google, que de todas formas es uno de los mejores robots después de Bender.”

Reflexiona sobre el autismo tecnológico del que vive solo mediante las redes sociales. La esperanza de conseguir infinitos amigos gracias a la exhibición de las menudencias del día a día: la búsqueda del flash virtual, luz finita sobre un avatar gris.

Inquietud y libertad que dejan de ser una potencia y pasan a ser sonido. La complicidad de Babasónicos para urdir este nuevo catálogo de piezas minimalistas, artefactos pop con actitud rockera. Temas que parten de la diversidad para plasmar algo original: heterogeneidad que destierra la autocomplacencia. De las ondas oscilantes y el ejercicio avant garde de Operación Escuchar a la sutil magia pop de Rocío, Melero hizo suya la canción: muto sin cesar, terrenal o espacial, rumor o estallido. Sencillamente, creación.

Daniel Melero “Celular”
Del álbum Por (2009)
[audio:http://boxstr.net/files/6360198_pealw/daniel%20melero%20-%20celular.mp3]

Banda de Turistas // El Retorno

La vida de un argentino de veinte años no gira necesariamente alrededor de un balón o se resuelve en la frustración gritada desde la tribuna una tarde de domingo. La mirada de cinco porteños se posa sobre un vinilo, sus expectativas y atención se centran, especialmente, en los sesenta. Banda de Turistas vive para la canción.

Lo único permanente es el cambio, esa parece ser la proclama que se desprende de cada una de las canciones de su segundo álbum. Si para el debut, el grupo bonaerense sonaba como una máquina de melodías solares y beat guitarrero, en este episodio la base rítmica es la que cobra protagonismo: cadencia y movimiento dictados desde un rincón en claroscuro de Buenos Aires. Si el discurso del primer disco en cuanto a sonido y líricas venía desde el flower power y un estado iluminador presidia el rito, ahora Banda de Turistas suena mucho más hedonista y relajada. Se respira un espíritu soul en cada tema, un sonido que coquetea más con los cuerpos y que sigue apostando por las sutilezas y los juegos vocales.

Ahora los turistas cruzan Abbey Road, escuchan a los Stones de los setenta y se hacen acompañar por Daniel Melero. Dejan que el tiempo haga lo suyo, y el sonido prosiga su ritmo circular.

Banda de Turistas “La Hora del Segundo”
Del álbum El Retorno(2009)
[audio:http://boxstr.net/files/6341500_utzkv/banda%20de%20turistas%20-%20la%20hora%20del%20segundo.mp3]

Entre Ríos // Apenas

Entre la renuncia y la insistencia, entre continuar con cantantes invitadas y apostar por una nueva vocalista, entre armar un disco sólo con la nueva vocalista (Josefina Mac Loughlin) y lanzar uno que incluya la última canción grabada con la anterior (Rosario Ortega), entre proclamar las bondades de cambiar constantemente de integrantes y aspirar a la formación estable, entre editar el nuevo EP en formato de CD y regalarlo para su descarga gratuita por internet, entre rechazar la promiscuidad de internet y aprovecharla como herramienta de difusión, entre ser un proyecto electrónico de estudio y ser un grupo de rock en vivo, entre la caja de ritmos y la baterista de carne y hueso, entre la dulzura de la indietrónica y la crudeza del rock ’n’ roll, entre ceder el protagonismo vocal a una mujer y tomar uno mismo el micrófono, entre seguir siendo fan del grupo no importa qué y pensar que nunca volverá a ser lo mismo sin Isol, entre la concesión estratégica y la integridad artística, entre ser crítico severo de Miranda! y ser pareja de Juliana Gattas, entre la hija de Palito Ortega y la credibilidad indie, entre ser un grupo de culto y ser un grupo oculto, entre tener que comer y tener que comercializarse, entre el grupo objetivo y el objetivo del grupo, entre la masividad y la pasividad, entre ser apuntado con el Indice o seguir Virgen, entre ser pop y hacer pop: Entre Ríos.

Entre Ríos “Antena”
Del EP Apenas (2009, descarga gratuita)

Gustavo Cerati “Amor Sin Rodeos”

En la década pasada Cerati declaraba que en el proceso creativo concedía poca relevancia a las letras, que en ellas no pretendía “decir” algo en especial, que la suya era una apuesta por la sugerencia, que creía en el poder del significante, en el fluir de la conciencia, en el dinamismo de la palabra hecha canción. Luego de escuchar “Amor sin Rodeos”, podríamos pensar que el artista porteño ha dejado de leer a Hjelmslev y Quasimodo y ahora entra al estudio de grabación luego de ver una película de Subiela y escuchar algún disco de Páez. Adiós a la sutileza y la sinestesia, bienvenido el lugar común y el tedio. No es ninguna novedad que el líder de Soda Stereo después de Bocanada se ha limitado a editar discos de “transición”, el calificativo generoso que silencia lo evidente: álbumes irregulares que contienen apenas un puñado de temas para destacar, una decepción total tratándose de alguien acostumbrado a sorprender y dictar tendencias en cuestiones musicales. Quizás se trate de un simple lapsus en su carrera, y pronto recuperemos al autor de Colores Santos y Amor Amarillo. Si no, al menos habremos ganado un nuevo diseñador.

Gustavo Cerati “Amor Sin Rodeos”
Del álbum Fuerza Natural (2009)
[audio:http://www.fileden.com/files/2008/6/20/1968777/gustavo%20cerati%20-%20amor%20sin%20rodeos.mp3]