Crookers con Yelle “Cooler Couleur”

Yelle, imagínate que eres M.I.A. viajando en una nave espacial, acompañada de dos robots, hacia una fiesta en otro planeta. Cada vez que aprietas el propulsor de velocidad luz (porque se te hace tarde), suena un coro sideral similar al de “Silver Trembling Hands” de The Flaming Lips. De cuando en cuando se aparecen los Invasores del Espacio en tu camino, y no te queda más remedio que derribarlos. Lo que no sabes es que basta un guiño tuyo para que te abran paso, enamorados.

Crookers “Cooler Couleur” (con Yelle)
Del álbum Tons of Friends (2010)

The Ruby Suns // Fight Softly

Exotismo y pachanga que exalta lo tropical, pero no desde lo tradicional. Los ritmos y cadencias provienen del sampler y el desencanto de las letras son cosecha de la rutina diaria. Pop que abraza la idea de globalidad y que se refresca en los hallazgos de Wilson, Byrne y Gabriel. La atención de The Ruby Suns se posa en el Pacífico y cubre la idílica ruta que une California y Nueva Zelanda.

Sintetizadores y reverberaciones que no vienen del mar, pero que lo reflejan en su vibrante intensidad. Melodías que hermanan el proyecto de Ryan McPhun con otros celosos amantes del océano como Panda Bear o The High Llamas, aunque estas no siempre fluyan libremente y tengan que soportar el corsé de la parafernalia electrónica. Este provocador cóctel sonoro alcanza su mejor punto cuando cesa de intentar alcanzar el sol y las frecuencias estelares para tumbarse plácidamente en la arena, desnudándose de artilugios innecesarios y dejando que coquetamente la canción oscile de un lado a otro, cual pareo a punto de revelar una preciosa piel morena.

The Ruby Suns “Cinco”
Del álbum Fight Softly (2010)
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Two Door Cinema Club «Undercover Martyn»

– La vamos a romper en el Glastonbury de este año.

– Y el disco ni siquiera ha salido…

Kitsuné nos ama y también la mayoría de blogs. Solo nos falta figurar en el Best New Music de Pitchfork y la hacemos linda.

– Pero eso de salir como si fuéramos marionetas en este video… Uhm… No sé…

– Bah, eso no importa. Si declaramos a la NME que este clip es la versión en clave dark de “Young Love”, quedaremos como los tipos más cool del planeta.

– Cierto, pero si nos comparan con Death Cab for Cutie la tenemos un poco difícil. Es como tratar de ser Rocco Siffredi y luego recibir el calificativo de eunuco.

Two Door Cinema Club “Undercover Martyn”
Del álbum Tourist History (2010)

Charlotte Gainsbourg // IRM

Charlotte, vamos a probarlo todo, que solo se vive una vez. En este punto reniego de lo que diga mi iglesia. Dejemos que la música sea terapéutica. A mí me sirvió en el pasado si lo recuerdas. Hagamos un disco conceptual y ensayemos referencias diversas, demos mucha información. No tengamos miedo a que nos tilden de pretenciosos, igual lo harán: tú eres francesa y yo, a pesar del tiempo transcurrido, sigo siendo un folkie de Los Angeles.

Este álbum, no importa lo que digan los créditos, ha nacido en tu cerebro, literalmente. Busquen allí su génesis. Los románticos decían que transmitían directamente al verso los latidos ahogados de un corazón. Yo puedo presumir de haber traducido en música las frecuencias de tu cerebro lastimado. Eso y no menos dirán las crónicas. Recuerdo, sueño y memoria, que vuelven como un boomerang a ser el centro de tu universo creativo. Esta vez podemos decir que la poética la dictan tus neuronas.

En esta ocasión no suenas solo a electrónica de cuarto en alta definición. No evado los beats, pero dejo que el sonido fluya libremente, sea analógico o digital. Nos hemos disfrazado de T. Rex y Dylan en esta aventura. Una guitarra acústica o un sampler han servido para que dejes flotar tu voz sobre ella.  Ya no pensamos en las eternas comparaciones: sí, cómo no sonar a Gainsbourg, que me acusen de tomar prestadas las orquestaciones de tu padre en Histoire de Melody Nelson. Es inevitable que el espíritu de Serge esté presente: allí están sus arreglos hedonistas y las melodías preciosistas. El disco está marcado indeleblemente por nuestro ADN, si incluso mi padre, David Campbell, participa en él.

Sí, IRM nace de tu coqueteo con la muerte, pero tú has bebido la vida de Jane. Por eso, el sonido debía ser dulcemente pop. Irreverente, alegremente desfachatado. Dramático y apasionado. Finamente latino. Ahora, tú y yo, hemos renacido para la canción.

Charlotte Gainsbourg “In the End”
Del álbum IRM (2010)
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Holly Miranda // The Magician’s Private Library

Una fotografía fue el inicio de mi obsesión. Leí tu nombre y por eufonía recordé una tarea aplazada. Comencé a seguirte: divagué hacia Madrid, pero luego aterricé en Williamsburg. Nuevamente la bohemia neoyorquina. No me preguntes la diferencia entre un bar y una librería de Brooklyn, solo sé que de vez en cuando se deja escuchar una verdad entre tanto bullicio arty. Luego apareció tu voz. Silencio. Fuegos artificiales. Ciertamente, las palabras son el inicio del control.

Te he visto en movimiento. Vincent Moon ha sido el culpable. Robar un instante cualquiera y hacerlo eterno, convertir lo cotidiano en excepción es la tarea del artífice de La Blogotheque. Tu canto desnudo y cálido, sin arreglos innecesarios. Un violín in crescendo como cómplice para ver caer la tarde.

Eras la compañera de coro de Victoria Legrand, ella a veces callaba para no desentonar a tu lado. Sales de paseo con las gemelas de Múm y Kristín te pide que cantes para que el bosque brille como nunca con tu voz. Antes de grabar, buscas a Sierra y Bianca para escuchar Grace y Bryter Layter: cierran los ojos para que el beso y la canción nunca terminen.

Melodía y vanguardia. Pop etéreo, trompetas que estallan entre arrullos y guitarras encendidas para la excursión nocturna que me propones hoy, querida Holly. Una coqueta cajita musical para que el mundo enmudezca y solo se oiga tu voz.

Holly Miranda “Joints”
Del álbum The Magician’s Private Library (2010)

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Sky Ferreira “Happy Dre”

Popular banda británica de los sesenta graba canción acerca de sexo y/o drogas. Lolita de Los Angeles con voz de princesa pop y actitud indie reinterpreta tema con particular estilo.  DJ se topa con cover y decide agregar base rítmica de conocido track de popular rapero de los noventa. Simpático blog encuentra remix y lo propone a sus lectores. La felicidad continúa caliente.

Sky Ferreira “Happy Dre” (DJ Skeet Skeet remix)

Emmanuelle Seigner «Femme Fatale»

Modelos que fungen de cantantes. Actrices en devaneos con la música. Belleza, glamour y sensualidad trasladados desde el set y la pasarela al pentagrama. Rica es la tradición de los coqueteos y flirteos entre el cine y la música. En el caso de Francia, nuevamente es indispensable remitirse a la corte de divas que regentaba Serge Gainsbourg: la verdadera Factory, una celestial camada de divas producidas y dirigidas por el talento del dandy de la chanson. Bardot, Birkin, Gall, Anna Karina… fetiches hechos canción, un paraíso en la tierra para el melómano y lujurioso que llevamos dentro.

En el pasado más reciente, Carla Bruni planteó un debate entre ética y estética que no viene al caso revivir. Más cercano aún, la Cotillard y Franz Ferdinand demostraron que Dior nunca tuvo una mejor banda sonora para sus diseños. Ahora, un objeto del deseo toma el micrófono y busca encender el mundo desde el disco. La musa de Polanski, el cineasta que amaba demasiado a las mujeres, edita su primer álbum. No es sombrío o misterioso, no esconde sus pasiones detrás de una mirada insondable. Es pop directo e intenso, melodías solares urdidas junto a Keren Ann. Un juego de seducción propuesto por Emmanuelle, donde como en sus películas, ella impone las reglas.

Emmanuelle Seigner “Femme Fatale”
Del álbum Dingue (2010)
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The Radio Dept. «Heaven’s On Fire»

Los shoegazers también quieren divertirse. El trío sueco se olvida por un momento de las pedaleras y los climas lánguidos. Descienden a la tierra y descargan un single que hace más honor al nombre de la banda. Un flirteo descarado con el synth pop ochentero que ya ha arrojado acusaciones de mercantilizar su obra por presiones de Labrador (sello que ha amasado una fortuna considerable con las millonarias ventas de los ahijados de Sofia Coppola). Nosotros ajenos a las majors que desacralizan y vejan la creación artística (para eso mejor escuchar el inicio de esta canción) preferimos arder en llamas cuando vemos a las fans de The Radio Dept.

The Radio Dept. “Heaven’s On Fire”
Del álbum Clinging To A Sheme (2010)
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The Hidden Cameras «Underage»

Líricas explicitas. Juego de roles. Me acerco a tu casa de suburbio y te pido algo: imagina que soy un niño al igual que tú, pongámonos las máscaras. Hagamos una coreografía amateur sobre las hojas que dejó el otoño. Pretensiones arty (nuevamente) para uno de los tantos singles que ostenta el último disco del colectivo de Toronto.

Como sucedía con Biolay, a veces una dulce melodía y las sutilezas de un coro encubren el verdadero mensaje. Bellas canciones, inofensivas en apariencia, pero que podrían convertir a The Hidden Cameras en los nuevos Herodes del pop. Ludismo que se mezcla con lujuria, y que salvando nuestras suspicacias, vienen a ser purificadas con una gloriosa lluvia dorada al final del clip.

The Hidden Cameras “Underage”
Del álbum Origin: Orphan (2009)

Los Planetas // Cuatro Palos

La saga del flamenco continúa en la historia de Los Planetas. Si en los noventas marcaron la pauta del rock de guitarras en España con un noise prolijo y vibrante, desperdigando himnos generacionales a discreción; en la década pasada se reinventaron, mirando hacia adentro y dejando que Andalucía se proyectara hacia el espacio, que el alma gitana ahogara sus penas en psicodelia, que Camarón pidiera a gritos un poco de ácido. La Leyenda del Espacio supone algo más que rock aflamencado, que el capricho esnobista de J. por hacer un tratado musical disforzado, por el contrario, el último álbum del grupo de Granada constituye un Romancero moderno, una declaración de principios sentida, ejecutada y cantada con sentimiento.

En ese sentido, Cuatro Palos sigue el derrotero señalado por la última entrega planetaria. Guitarra con duende, historias de desamor, de pena ahogada junto al riachuelo y entre vinos. Culpa y dolor que tienen como responsable un par de ojos morenos. Ahora se homenajea a Caracol, desde el krautrock y el manto eléctrico de siempre. Cuatro canciones que más o menos pulidas, con la voz en primer plano o detrás de una pared de sonido, demuestran que la tradición no tiene por qué ser algo muerto: Los Planetas encendieron los amplificadores y le cantan a ella desde la oscuridad de la noche, aunque (como siempre en la historia) no nos devuelva la mirada.

Los Planetas “Romance de Juan de Osuna”
Del EP Cuatro Palos (2009)
[audio:http://boxstr.net/files/6358005_otxll/los%20planetas%20-%20romance%20de%20juan%20de%20osuna.mp3]