Free Energy // Stuck On Nothing

Abandonemos las excentricidades y la disfuncionalidad sónica. Más allá del pastiche ad infinitum que nos prodiga con generosidad la escena musical de esta década, en los suburbios americanos persisten las bandas que solo necesitan de sus amplificadores y un puñado de canciones con aspiraciones de sonar en las fiestas de colleges o en los festivales de verano. Vieja escuela que deposita toda su fe en el poder del coro/estribillo de single FM, en las guitarras que pueden estremecer e incendiar los cuartos adolescentes en todo el mundo.

Free Energy es el más reciente y feliz encuentro entre rock y pop. La ironía y malditismo están desterrados de su universo. Desde sus letras despiden actitud positiva y buenas vibras, y el bombardeo de guitarras destila stadium rock en cada tema. El glam pop de los setenta baña su debut discográfico y promete alborotar el verano norteamericano. Como en los noventa, (recuerden a Pavement y Weezer) parece que el tiempo de los slacker ha vuelto. Unas Chuck Taylor retozando en el patio luego que las cervezas han surtido efecto celebran ese momento.

Free Energy “Bang Pop”
Del álbum Stuck On Nothing (2010)
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Clara Clara // Comfortable Problems

Por el momento, no más arrullos y cantos sibilinos desde Francia. Descansamos de la chanson exuberante y los arreglos preciosistas. La próxima Jane Birkin aguarda su oportunidad en algún lugar. Clara Clara, es un trío de Dijon que se sumerge en la disonancia y las explosiones eléctricas. Apegados a la disfuncionalidad sonora americana de los noventa, la postulada por los primeros Mercury Rev o Flaming Lips, el proyecto alterno de François Virot marca un ritmo trepidante y vigoroso en su álbum debut. Una fórmula vertiginosa que se resuelve entre una base rítmica descontrolada y capas de distorsión. Un mantra psicodélico recorre todo el disco y brinda matices a la fría ecuación en la que devino el post rock de nuestros días. El acople envuelve al estribillo pegajoso y las voces se disuelven en ácido. Juguetonamente, mutando y escondiéndose en los beats, subyace triunfante una melodía pop.

Clara Clara “One on One”
Del álbum Comfortable Problems (2010)
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El Indie al Desnudo

Alguien parece haber encontrado la razón por la que Shinedown, Theory of a Deadman y toda esa recatafila de espantosos grupos post-grunge continúan siendo éxitos de ventas, a pesar incluso de no sonar mucho en la radio. Pues esa alguien es una stripper y esa razón está en su centro de labores: el rock mainstream es sencillamente el tipo de música que más se toca en los bares de desnudistas. Bubbles Burbujas (no su nombre verdadero) reveló al blog Sound of the City sabrosos detalles acerca de los vínculos entre la música y su profesión, así como sobre el insospechado uso del rock indie como argumento para quitarse la ropa (que es la parte que más le interesa a 69 y que aquí traducimos para su deleite):

Bubbles Burbujas: Yo bailo con Muse, lo admito, porque a la gente le gusta. Siempre he pensado que son los Styx de nuestra época.
Sound of the City: Exacto!
BB: Weezer = todos contentos, ya que en estos días los hombres a los que les gusta Weezer forman buena parte de nuestro público objetivo. Y con eso quiero decir tipos que eran NERDS totales hace 15 años y ahora tienen dinero.
SOTC: ¿Y les gusta el Weezer de antes o el de ahora?
BB: Prácticamente todo. No necesito decirte lo fieles que son los seguidores de Weezer, estoy segura.
SOTC: Oh, sí lo sé.
BB: ¿Quiénes son los que escuchan el rock que pasan en la radio? Me siento tan desconectada.
SOTC: Ni idea! Yo me pregunto lo mismo a cada rato.
BB: Me imagino que de lo que se trata es que el RROCK ha sido la música de los clubes de strippers por 30 años, y alguien va a seguir haciéndola. ¡Es la música para pasar un buen rato! ¡y para las peleas de cantina! ¡Y para la comunión masculina mediante la experiencia homoerótica de hacer que una stripper baile para tu amigo!

SOTC: Entonces, el indie moderno: ¿se presta para el lapdance?
BB: Jajajaja. Me puse TAN EXCITADA hace algo así como un mes cuando la chica que estaba en el escenario se puso a bailar «House of Jealous Lovers» y yo estaba bailando para un tipo. Le dije, “ Te estoy bailando TAN BIEN porque me gusta The Rapture”.
Sí, soy una nerd.
SOTC: ¡Para nada! Pero es una canción larga, no?
BB: Para eso están los DJ’s. Ellos pueden hacer que cada canción dure entre 3:15 y 3:45.
Un DJ me puso algo de The xx como música de fin de baile el otro día.
SOTC: ¿Y qué hay de GAPDY — Grizzly Bear, Animal Collective, Phoenix, Dirty Projectors, Yeah Yeah Yeahs?
BB: YYY siempre han sido populares entre las strippers, por una buena razón: tienen ritmo.
SOTC: ¿La mayoría son bandas de vocalistas masculinos?
BB: Neko Case cae bien. He escuchado a otras chicas bailar con su música.
Estamos a punto de entrar en terreno «Whiter Shade of Pale», pero las tres primeras bandas GAPDY? No son para bailar, no son para tirar. Los Dirty no son para ninguno tampoco, pero tienen un poco de alma. Los YYY son una banda dance en el fondo.
Hay una chica que baila harto TV on the Radio en uno de mis clubes. Oh, y The Knife — pero no Fever Ray.
SOTC: ¿Muchas canciones de The Knife, o sólo algunas?
BB: Un par nomás. De hecho, «Heartbeats» era todo un favorito!

Las 5 mejores canciones para bailar según Bubbles
Whitesnake «Slow and Easy»
James Brown «The Payback»
Tupac «California Love»
Daft Punk «Harder, Better, Faster, Stronger»
Avenue D «Do I Look Like A Slut?»

Las 10 reglas del rock and roll

Un solitario artículo publicado en 1987 sobre el cuidado del cabello (“Siempre péinate antes de lavarte el pelo”) para un fanzine británico era prácticamente todo el currículum que Robert Forster tenía como periodista. Eso bastó para que, casi veinte años después, el editor de una flamante revista australiana, The Monthly, lo invitara a escribir una columna sobre música. Eso, y quizás también el hecho de que, como mitad de la dupla creativa que comandó a The Go-Betweens, Forster era una leyenda del rock. Fue así que, en uno de esos momentos bizarros de la cultura pop, un músico se convirtió en crítico. Justicia poética o castigo divino, juzguen ustedes.

Hace algunos meses Forster publicó un libro que recopila precisamente los artículos escritos para esa columna, pero que también incluye algunos nuevos textos, de los cuales el más notorio y divertido es el que da marketero título a la obra, The Ten Rules of Rock and Roll. Síganlas, y les irá bien.

1. Nunca sigas a un artista que describe su obra como «oscura».

2. La penúltima canción de cada álbum es la más floja.

3. Las grandes bandas tienden a parecerse.

4. Ser una estrella de rock es un trabajo de 24 horas al día.

5. La banda con más tatuajes tiene las peores canciones.

6. Ninguna banda hace nada nuevo sobre el escenario después de los primeros 20 minutos.

7. El guitarrista que cambia de guitarras en el escenario después de cada tercer canción te está mostrando su colección de guitarrras.

8. Todo gran artista se esconde detrás de su manager.

9. Las grandes bandas no tienen integrantes haciendo albums solistas.

10. La banda de tres integrantes es la forma más pura de expresión del rock and roll.

Francois Peglau «One Minute To Midnight Dream (So Sad)»

Peglau insiste en hacer videos para cada uno de sus singles. Nuevamente es una cámara curiosa la que va mostrando desordenadamente el itinerario del ex Fucking Sombreros, esta vez entre la realidad y el sueño, entre la calidez de un dormitorio y la placidez del océano. Las imágenes nos van descubriendo Londres, Brighton y Lima. El viaje está acompañado por una melodía y un canto que viene directo desde los sesenta, y es la que alegra el corazón de los danzantes. Se van alternando los colores y el humor: después de todo no es absurdo sentirte rodeado de zombies en Perú o en Inglaterra. La música, el baile y el mar son como siempre la mejor terapia. Y Francois se desliza con talento hacia ese refugio.

Francois Peglau “One Minute To Midnight Dream (So Sad)”

Blood Red Shoes // Fire Like This

– ¿Seguimos jugando a ser grunges?

– Como siempre, Steven, te equivocas. Ya te he dicho, menciona a Fugazi, Pixies o Sonic Youth. Si te siguen diciendo que parecemos una banda de Seattle, tú réplica con un “Gracias por darte cuenta que sonamos a The Melvins”.

– ¿Vamos a continuar gritando a los cuatro vientos que queremos poner a bailar a la gente? Porque quizá lo conseguimos, pero en los festivales. Sigo pensando que en el directo está nuestro real sonido…

– Para que lo entiendas bien rubiecito: Boonie y Clyde, Sid y Nancy, Kurt y Courtney, Dharma y Greg… O sea se encarga de registrar la tensión, la pulsión enfermiza que surge de la convivencia de nuestros egos, reproducir en un álbum el je ne sais quoi de las relaciones modernas, captar en la dinámica guitarra-bateria, en esa alternancia finita el desarraigo y la abulia del homo ludens…

– ¿Algo así como el Nevermind?

– ¿Por qué no eres como Jack White? Por último di que somos los nuevos Babes in Toyland. Podrías decir, por ejemplo, que mientras The White Stripes con su blues minimalista toca las notas negras de la América profunda, nosotros reelaboramos el lado blanco y desencantado del alma norteamericana…

– ¡Diablos! Yo pensé que hacíamos pop…

– En las conferencias tú te quedas callado, ¿ok?

Blood Red Shoes “It Is Happening Again”
Del álbum Fire Like This (2010)
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Mejor Disco del 2009: Kasabian // West Ryder Pauper Lunatic Asylum

La artillería británica lo volvió a conseguir. Tomó lo que es suyo por justicia. Y lo hizo como siempre, sin pedir permiso, con una mezcla de soberbia y desfachatez. Remeció todo con el arma infalible que siempre tuvieron las mejores bandas de Gran Bretaña: grandes canciones. El tercer disco de Kasabian giró sin cesar durante el año que pasó. Nos hizo bailar, soñar, cantar, saltar, ladear la cabeza y devolvió nuestra fe en el rock and roll. Ni más ni menos.

Temas que sonarán en estadios, pistas de baile o en la intimidad hogareña pero que no nos dejarán definitivamente indiferentes. Guitarras afiladas, bases electrónicas, arreglos que parecen extraídos de alguna banda sonora de Morricone. Actitud y melodías que en un flashback delirante nos traen a la mente la riquísima tradición británica que desde The Who a Primal Scream inquietó las hormonas y expandió los sentidos de generaciones ávidas de la excitación y el descontrol que solo una banda de rock puede provocar en una alma adolescente.

De “Underdog” a “Happiness” (con semejantes títulos cómo no prestarles nuestra atención) Kasabian se maneja con una soltura impresionante por todos los registros. Puede sonar con la potencia descomunal de un grupo que arrollará con sus singles en Glastonbury, para luego componer atmósferas más bucólicas y contemplativas. Himnos para ser coreados por mareas humanas que buscan desesperadamente la evasión o piezas delicadas que resuenan como un mantra en tus oídos. Coqueteos con el gore o el spaghetti western, y la marcada debilidad que los ingleses siempre han tenido por las tonadas orientales y el gospel esbozan una aproximación a este depurado mosaico musical. Un disco que desestabilizó nuestros corazones y alborotó nuestros pies. La simple y prístina belleza de un “She’s my baby… He’s my baby”, (acaso la frase más trillada en la historia del pop) que suenan aquí como si nunca antes hubieran sido entonados.

Una declaración de principios brillante y sensual. West Ryder Pauper Lunatic Asylum significa el retorno de la provocación al rock británico. Nuevamente el caos y la catarsis no son un remedo estéril y lleno de clichés, sino un espacio para soñar y renovar la esperanza (utópica) en la música como revolución.

Kasabian “Secret Alphabets”
Del álbum West Ryder Pauper Lunatic Asylum (2009)
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Broken Social Scene «World Sick»

Después de cinco años de silencio como colectivo (exceptuando los trabajos de Brendan Canning y otros proyectos solistas) Broken Social Scene regresa con un nuevo disco. Ahora reducidos a sexteto (aunque para este proyecto han contado nuevamente con la colaboración de viejos conocidos como Feist, Metric y buena parte de la escena de Toronto) y con el apoyo del ubicuo John McEntire en la producción entregan un adelanto de Forgiveness Rock Record, álbum que estará disponible a partir del próximo 4 de mayo. El tiempo de las sinfonías de guitarras y los épicos anti-singles ha vuelto.

Broken Social Scene “World Sick”
Del álbum Forgiveness Rock Record (2010)
[audio:http://boxstr.net/files/6382395_fvk3i/broken%20social%20scene-%20world%20sick.mp3]

Kate Nash “I Just Love You More”

¿Cuánto tiempo deberá pasar antes de que podamos detectar a nuevas bandas de “influencias dosmileras”? ¿Llegará ese día? Mientras esperamos la respuesta, prepárense para lo que podría ser un revival de los noventa (porque realmente nunca hubo uno en la década pasada, no?). Miren si no a la cantante británica Kate Nash, quien ha cambiado la dulzura pop, el piano melódico, la ironía elocuente y el dejo cockney de “Foundations” por la guitarra corrosiva, los gritos destemplados, la parquedad lírica y el espíritu riot grrrl de este ¿romántico? avance de su próximo álbum. La juventud sónica se lo agradece.

Kate Nash “I Just Love You More”

Still Life Still «Kid»

Caminar por el corredor de tu colegio a veces te puede hacer sentir una creación de Tom Savini o recordar alguna película de Romero. Entre el paseo extático de Elephant y la fascinante excursión de Let the Right One In, el video de promoción de este proyecto canadiense es la constatación que la experiencia escolar es la verdadera Zombieland.

Still Life Still “Kid”
Del álbum Girls Come Too (2010)