King Tuff «Stranger»

Rock and roll. Sucio, despreocupado y directo compañero, me pateas en la cara y yo te sonrío con los pocos dientes que me has dejado. Nos llevamos muy bien juntos, pese a que ambos solemos engañarnos sin vergüenza con otros géneros musicales. En fin, nuestra historia es conocida y compartida por todos, así que mejor me ocupo de tu nueva reencarnación: otra vez eres el rey o por lo menos intentas ser el bravucón de la cuadra. Te invito a salir a conquistar el mundo como lo hacías en tus mejores tiempos: sedúcelas y luego busca peleas en bares de mala muerte. Si no puedes, al menos sacúdete en tu cripta y baila al ritmo del pop.

King Tuff “Stranger”
Del álbum King Tuff (2012)

Pegasvs // Pegasvs

Desde arriba, desde las estrellas, Barcelona, Asturias o Buenos Aires deben parecer exactamente lo mismo, pequeños puntos aislados entre masas de azul, con algunos destellos que anuncian la presencia de vida. Quizá algunas de esas señales, que parecieran venir de un tiempo lejano, cabalgando desbocada e intensamente, animaron a los dioses en el momento de la creación. A ras de tierra, ajenos a la mitología y los juegos de los inmortales, Rodrigo y Luciana, español y argentina, manipulan lo analógico para capturar la sensación de movimiento, de cuerpos que se lanzan sobre el Atlántico o que lo remontan para escapar a su destino.

La memoria remite a la movida sónica de los noventa. Aquella que se desplegó por el mundo entero y confió a la guitarra la configuración del ritmo. Pienso en Suárez, en Creation, en pedaleras y cerquillos, en improvisación y conceptos de modernismo, en la intersección de los lóbulos izquierdos de Shields, Francis y Moore. En Pegasvs esa motivación se resuelve gracias la electrónica y no confía el sentido en el devenir de las cuerdas. El latido primordial del krautrock también se deja sentir e impulsa los sonidos hacia otra dimensión: un espacio de constelaciones y paisaje abisales, de noche auroral y mareas caprichosas. La expedición tiene un rumbo claro: visitar los senderos explorados por Stereolab o Broadcast, lanzar un boomerang y recogerlo en el otro lado de la Luna. Como en sus modelos, la guía es la voz femenina, un instrumento planeador y sugerente que refleja ecos del pasado y dispara imágenes etéreas y mundanas: en este escenario un afilador de cuchillos también puede ser un héroe de ciencia ficción.

Como en un sueño, los opuestos se rozan y confunden. El futuro se precipita desde la pampa. Las estrellas se ven desde la pista de baile y el pop copula sin vergüenza con la vanguardia.

Pegasvs “Sobre las Olas”
Del álbum Pegasvs (2012)

The Welcome Wagon «Up on a Mountain»

Antes de editar Precious Remedies Against Satan’s Device, el predicador y su esposa cantan armonías familiares, los himnos de toda la vida en la intimidad del hogar. La fuerza liberadora del salmo aún no se ha perdido y la melodía, como la zarza ardiente, sigue señalando el camino.

The Welcome Wagon “Up on a Mountain”
Del EP Purity of Heart Is to Will One Thing (2012)

Alex Anwandter «¿Cómo Puedes Vivir Contigo Mismo?»

Salir del clóset punk para confesar que mi disco favorito de Los Prisioneros es Corazones. Que prefiero un millón de veces la confesión sentimental de González a sus declaraciones políticamente incorrectas respecto al devenir de un país y su gente: yo no necesito escuchar la voz de una generación en la pista de baile; elijo el puñal y el corazón en la oscuridad del salón.

Javiera Mena probablemente editó el disco más intenso y honesto que se publicó en la última década en esta parte del continente y de paso reafirmó que cantarle al amor no es un acto cursi e inútil, que las programaciones reviven en cualquier punto de la ciudad esa hoguera hermosa, que el hombre sintetizador también puede aspirar a ser un hombre cálido.

Daniel Melero dijo alguna vez que con Los Encargados no apelaron a la electrónica para sonar modernos o por obedecer una consigna estética determinada, lo hicieron por una necesidad histórica, casi ética: el rock en la Argentina de los ochenta se había alejado por completo de los ideales de provocación, riesgo e inquietud que lo deberían animar siempre; el rock se había domesticado y lo único que quedaban eran portadas llenas de pelos. Había que buscar la emoción en otra parte.

Alex Anwandter es un profeta del neón y la nostalgia, de las ciudades perdidas, de los amantes como fetiches y estaciones de ascensión. Un creador que hace a un lado las caretas y acompaña a sus personajes en el tránsito agitado de la educación sentimental. Las imágenes de su último video podrían ser las de un carnaval apasionado y traen el recuerdo de modas pasadas. Después de la celebración y detrás del maquillaje corrido por la faena queda una irremediable sensación de tristeza. Quizá ese sea el retrato de los rebeldes en la antesala del cielo.

Alex Anwandter “¿Cómo Puedes Vivir Contigo Mismo”
Del álbum Rebeldes (2011)

Damien «Vraiment»

El hermano perdido de Sébastien Tellier no vive anclado en los setentas ni está deslumbrado por los senderos orgiásticos que animan al Mesías del electro funk galo. Damien se orienta a parajes más reposados y no menos celestiales. Él se remonta a los sesentas para revisitar a Gainsbourg y rendir culto a su principal fetiche: aquellas presencias veleidosas que deciden el movimiento de los astros. De la cálida simpleza de una guitarra y un piano pasa a rodearse de vientos para contar nuevamente esa historia: un chico, una chica… Un péndulo salvaje que le sigue dando sentido a la vida.

Damien “Vraiment”
Del álbum Flirt (2012)

Allo Darlin’ «Northern Lights»

Grabar aquellas hermosas melodías terminaron por hastiarlos. Un buen día prefirieron dejarlo todo y comenzar a experimentar. Quitemos las cuerdas y ensayemos con el blues, dejemos de imitar a Nick Drake y busquemos refugio en la Motown, a partir de ahora jugaremos a ser negros, quizás fueron sus consignas cuando decidieron ya no ser la mejor banda del planeta. Afortunadamente, ahora otros ocupan su lugar. Ellos no quieren entrar a un confesionario sentimental como si fueran el último dandy desencantado o ser el tipo irónico que funge de líder generacional: a Allo Darlin’ le bastan las sinfonías adolescentes y una lánguida voz femenina. El amor se da una vuelta por el mundo y toma una pausa en New York. Desde allí, Elizabeth Morris acaricia su ukelele y mira embelesada al otro lado del Atlántico.

Allo Darlin’ “Northern Lights”
Del álbum Europe (2012)

SraSrSra “Putos Señora”

Jocosísima parodia cutre de las series de detectives de los setenta, estelarizada por el dúo español de punk garage SraSrSra, quienes combaten el crimen entre visitas al sauna y bailecitos coquetos que te hacen pensar que Starsky y Hutch, además de ser policías encubiertos, eran gays encubiertos. Putos, señora.

SraSrSra “Putos Señora”
Del álbum Puchao (2012)

Weird Dreams «Suburban Coated Creatures»

El espíritu adolescente se torna amargado entre guitarras que remiten a los dorados sesentas. Las tablas se han vuelto skates y envueltos en llamas recorren calles anónimas iluminadas por la Luna. Los Wilson del presente encubren su desazón en juegos vocales y escapan de la modorra jugando a la ouija bajo el sol.

Weird Dreams “Suburban Coated Creatures”
Del álbum Choreography (2012)

Serge Gainsbourg Degenerado

Paria. Borracho empedernido. Lujurioso. El feo más sexy del mundo. El padre incestuoso de las chicas yeyé. Un judío que experimentó con todo lo que tuvo a su alcance: ritmos negros, drogas, mujeres y los lugares comunes a los que habitualmente nos referimos cuando hablamos del rock. Y eso es básicamente lo que significa Serge Gainsbourg para la música: un espíritu en permanente acto de rebeldía, un estandarte del desenfado, la provocación y la sexualidad llevados a la canción.

Gainsbourg es el culpable de pervertir a toda una generación de melómanos. Aquel que hizo a ruborizar a los puritanos con los jadeos femeninos de Jane Birkin desde las frecuencias matinales. Con justicia se puede decir que algunos bebimos el vicio infeccioso de la música gracias a él. Siguiendo su mal ejemplo hemos degenerado a Serge. Una camada de músicos adictos a SG ha acudido en nuestra ayuda. Algunos han respetado la prédica de este pastor descarriado y no se han alejado de la orgía perpetua. Otros lo han llevado a trópicos de artificio para susurrar las promesas de rigor. Gainsbourg nos ha sonreído maliciosamente desde la barra gracias a ellos.

1. Algodón Egipcio “Color Café” (Couleur Café)
Venezuela

2. Lido Pimienta “El Chupete de Anís” (Les Sucettes)
Colombia

3. Odio París “Poupée de Cire, Poupée de Son”
España

4. La Familia del Árbol “La Chanson de Prévert”
España

5. Burrito Panza & Is “L’eau á la Bouche”
España

6. Los Protones “Master Tacita” (Une Petite Tasse d’Anxiété)
Perú

7. The Birkins “Ne Dis Rien”
España

8. Hans Laguna “No, Gracias, No” (No, No Thanks, No)
España

9. Los Negretes “L’hippopodame”
México

10. Jonston “Maria” (demo) (Marilou)
España

11. Madame Recamier “Ah!, Melody”
México

12. Francois Peglau “2012 Année Érotique” (69 Année Érotique)
Perú

Escucha Serge Gainsbourg Degenerado